De la mar y los barcos


El profesor Alberto Darias Príncipe, nuevo miembro numerario de la Academia Canaria de Ciencias de la Navegación

El Salón Presidente del Casino de Santa Cruz de Tenerife fue el escenario en el que la noche de ayer el profesor Alberto Darias Príncipe, catedrático de Historia del Arte de la Universidad de La Laguna, se convirtió en miembro numerario de la Academia Canaria de Ciencias de la Navegación, cumpliendo así el acuerdo adoptado en su día por unanimidad.

Abrió el acto el presidente de la Academia, doctor Enrique García Melón, quien dio paso al secretario, doctor Manuel Garrocho Martín, para dar lectura al acuerdo plenario y, a continuación, el profesor Darias pronunció una conferencia titulada La regeneración del espacio industrial en el ‘waterfront’ de Santa Cruz de Tenerife, acompañada por una selección de imágenes, en la que hizo un recorrido crítico por la evolución del frente litoral de la capital tinerfeña.

Manuel Garrocho Martín, secretario de la Academia, lee el acuerdo de ingreso del nuevo miembro numerario

El profesor Darias comenzó refiriéndose al plano de Torriani, de finales del siglo XVI, como simple puerto de escaso interés y la ubicación de la capital en la ciudad de La Laguna y aportó diversa documentación y opiniones acerca de Santa Cruz de Tenerife cuando el criterio había cambiado y se convirtió en una ciudad amurallada frente al mar (1723) con un único acceso junto al castillo y la Casa de la Aduana, refiriéndose, a continuación, a la ciudad y su puerto en 1780 y a la alameda del marqués de Branciforte.

A continuación abordó la expansión, a finales del siglo XIX, de la ciudad que seguía viviendo de espaldas al mar, deteniéndose en el lado abandonado hacia el norte, delimitado por la construcción del fuerte de Almeida, considerado, entonces, el “finis terrae” de la ciudad. A partir de ahí, comentó el nacimiento del Muelle Norte, de los varaderos dedicados a reparaciones y construcciones navales y el establecimiento de empresas carboneras como plataformas de abastecimiento para los vapores que cruzaban el Atlántico, que señalaron el comienzo de una nueva etapa, en la que conferenciante volvió a incidir en el problema que representaba el castillo para la adecuación del frente marítimo de la ciudad y de su apertura al mar.

Con diversos comentarios sobre la figura del alcalde García Sanabria y el plan Laredo-Blasco, así como los criterios de otro arquitecto destacado, Marrero Regalado y su célebre escrito “Nunca más”, cuando algunas voces echaban y criticaban la demolición del castillo, el profesor Darias Príncipe profundizó en la desaparición de dicho establecimiento militar y los planes de los arquitectos Marrero y Machado para el cambio de la fachada marítima.

Alberto Darias Príncipe, en el transcurso de su intervención

La construcción de la refinería, en 1929, entonces alejada del casco urbano de la ciudad, así como la Avenida de Anaga, el muelle de Ribera y el alargamiento del muelle Sur, dieron paso a la expansión de la fachada sur, con la desaparición del Lazareto, de las industrias auxiliares que entonces existían en Cabo Llanos, la cesión de una parte del suelo industrial de la refinería y la construcción del Centro Internacional de Ferias y Congresos, proyecto de Santiago Calatrava; y del Parque Marítimo, proyecto de César Manrique; el Palmetum, aprovechando el antiguo vertedero y la adecuación de dos edificios históricos: el castillo de San Juan (1641-1643) y la Casa de la Pólvora (1756).

Panorámica del salón Presidente del Casino, elegido para la ocasión

En la última parte de su intervención, el profesor Darias se refirió a la ruptura entre la ciudad y su puerto como consecuencia de la construcción de la Dársena de Los Llanos; y proyectó una serie de imágenes con comentarios sobre la Caseta de Prácticos, Estación del “jet-foil”, Escuela de Náutica, Casa del Mar, Capitanía Marítima, los muellitos del carbón, el Balnaerio y la batería del Bufadero, centrando a continuación, su atención en el proyecto del Auditorio de Tenerife (1996-2003), del arquitecto Santiago Calatrava, del que alabó su estética pero criticó su comodidad y las condiciones acústicas; y dejó en el alero el conjunto de la Plaza de España, ya que, en su opinión, “es un asunto que merecería toda una conferencia y un debate profundo”.

Juan Carlos Díaz Lorenzo contesta el discurso de ingreso del nuevo académico, profesor Alberto Darias Príncipe

A continuación le contestó el vicepresidente de la Academia y padrino del nuevo académico, Juan Carlos Díaz Lorenzo, quien agradeció “la unanimidad, el calor y el afecto con el que, en su día, todos ustedes acogieron la propuesta para que el profesor Darias Príncipe formase parte de la Academia, siguiendo así la línea de engrosar las filas del conocimiento y de la sabiduría con personalidades de reconocido prestigio y fecundo magisterio, como es el caso de quien hoy ya forma parte de nosotros”.

“Siento, además, el orgullo legítimo de que sea mi más preciado y admirado profesor y, sobre todo, amigo entrañable de días felices, sabio consejero y guía preciso, quien comparta esta nueva etapa de su vida, de la que estoy seguro todos nosotros vamos a disfrutar, valorar y agradecer”.

“La llamada del mar en Alberto Darias Príncipe le viene de cuna. Nació en la villa de San Sebastián de La Gomera en 1945, en el seno de una familia vinculada con la actividad portuaria, pues su padre, Alberto Darias Veguero, era consignatario de los barcos del cabotaje que iban y venían y se convertían en medios necesarios para mantener el sustento y el pulso cotidiano de una isla a la que, entonces, como ahora -aunque ya tenga aeropuerto-, el mar siempre fue el camino”.

“Desde niño, unas veces con sus padres y otras al cuidado de su niñera, Alberto paseaba por la playa, las proximidades del Roque de la Hila y el incipiente muelle, en el que atracaban los históricos correíllos negros, los mismos en los que nuestro distinguido académico emprendió un día viaje a Las Palmas para continuar sus estudios. Y entre aquellos barcos, uno en especial: Viera y Clavijo y su sempiterno capitán, Eliseo López Orduña, a quien Alberto conocía desde que era niño. Por cierto, contaré la anécdota de que siendo nuestro amigo un mozo de agilidad incontestable, en uno de aquellos viajes de regreso a casa, llegó tarde al muelle de Santa Catalina cuando el histórico vapor viraba cadena y largaba amarras y el capitán López Orduña, en su puesto del alerón del buque de su mando, se percató de la carrera desesperada del joven Alberto, por lo que aguantó la arrancada de la máquina y le indicó que “saltara” desde el muelle a la popa del barco, haciendo posible así que el sufrido pasajero pudiera volver a su casa. Aquellos eran otros tiempos”.

“Alberto, huérfano de padre, decide un día estudiar Filosofía y Letras en la Universidad de La Laguna, en la que se licenció en 1971 y se doctoró en Historia del Arte, por la misma Universidad, en 1985, con una tesis titulada Arquitectura y arquitectos en las Canarias Occidentales (1874-1936), convertida en el punto de partida para el conocimiento de lo que después vendría acerca de la investigación de nuestro patrimonio arquitectónico”.

“De aquella etapa tan intensa y fructífera, Alberto se ganó el cariño, el afecto y el respeto de una de las más grandes personalidades que ha tenido la Universidad española: don Jesús Hernández Perera, quien mucho y bien influyó en el brillante quehacer de su joven discípulo.”

El profesor Alberto Darias Príncipe escucha el discurso de su padrino de ingreso en la Academia, Juan Carlos Díaz Lorenzo

“Además, y durante una década, Alberto fue archivero del Colegio de Arquitectos de Canarias, maestro de ceremonias de la Universidad de La Laguna y, en su especialidad, conferenciante constante, destacado y distinguido en distintas universidades nacionales y extranjeras, miembro del Comité Nacional Español de ICOMOS, de tribunales de tesis doctorales y de oposiciones; asesor en la recuperación y restauración de edificios emblemáticos y, además, dotado de una generosa capacidad para hacer amigos buenos y leales –de lo cual doy fe- que le corresponden con el mismo afecto y cariño. Es decir, siembra y recogerás”.

“Sus líneas de investigación abarcan diversos aspectos sobre su gran vocación, la arquitectura y el patrimonio, en los que es una reconocida autoridad, así como en  otros temas histórico-artísticos de Canarias, la Península, Portugal, Italia, Francia, Finlandia, Marruecos y Venezuela, por sólo citar algunos casos concretos. Precisamente, mañana, nuestro nuevo académico sale de viaje hacia el país magrebí para continuar con sus estudios y trabajos de campo sobre las fortalezas de origen luso-españolas que jalonan la costa atlántica de dicho territorio”.

“Relacionar aquí, siquiera, su participación en proyectos de I+D nacionales e internacionales, así como en inventarios y un largo etcétera de actuaciones profesionales por él dirigidas, sería una ardua tarea. Lo mismo que las numerosas publicaciones, ya sea en forma de libros –varios de ellos en coautoría con su esposa, Teresa Purriños Corbella- o ponencias, coloquios, capítulos, artículos en anuarios y revistas especializadas, sería, asimismo, un empeño extenso”.

Díaz Lorenzo se refirió, entre otras publicaciones del profesor Darias Príncipe, a las siguientes: su tesis doctoral, ya citada, con prólogo de don Jesús Hernández Perera; Arte e historia en la sede del Parlamento de Canarias; La Gomera, espacio, tiempo y forma; Arte, religión y sociedad en Canarias: la Catedral de La Laguna, con prólogo de Pedro de Navascués; El Casino de Santa Cruz (1840-1990), en coautoría con Agustín Guimerá Ravina; Mar y ocio en la España contemporánea: El Real Club Náutico de Tenerife (1902-1994); La imagen de Canarias en la vanguardia regional: Historia de las ideas artísticas (1898-1930); La rada y puerto de San Sebastián de La Gomera (1492-1992), Lugares colombinos de la villa de San Sebastián [Historia y evolución] y el tomo primero de Ciudad, Arquitectura y Memoria Histórica (1500-1981).

El padrino del nuevo académico finalizó su intervención diciendo que “tenemos el honor y la dicha de dar la bienvenida a una relevante personalidad universitaria que honra y nos honra; buen profesor y mejor persona, hombre de una vasta y muy extensa cultura, con un gran dominio de su especialidad, de los clásicos y de la música; y, sobre todo, y lo más importante, lo que es para mí y lo es también para todos nosotros: amigo entrañable, fiel y leal”.

Enrique García Melón impone la medalla al nuevo miembro de la Academia

A continuación, el presidente de la Academia le impuso la medalla y le entregó el título acreditativo y la insignia correspondiente, momento en el que ambos se fundieron en un emotivo abrazo entre los aplausos de los asistentes.

Entrega del título acreditativo como académico numerario Enrique García Melón y Alberto Darias Príncipe se funden en un emotivo abrazo

Foto de familia del nuevo académico con sus colegas

Fines y actividades de la Academia de Ciencias de la Navegación

La Academia Canaria de Ciencias de la Navegación tiene como fines Investigar y fomentar el estudio de la navegación, en sentido amplio, así como su enseñanza y difusión; estimular las publicaciones sobre temas relacionados con la navegación; organizar convenciones, jornadas y cursos que ayuden a un mejor conocimiento de la navegación, por parte de nuestra comunidad archipielágica, tan dependiente del sector marítimo; colaborar en la formación del profesorado, en sus múltiples perfiles y estudiar lo relativo a la normativa, nacional e internacional, relacionada con la navegación en general.

Entre sus principales actividades, realiza encuentros con personas estudiosas de temas relacionados con la navegación, promueve la organización de cursos y jornadas sobre las ciencias de la navegación, publicar estudios y trabajos relacionados con los fines expresados y fomenta la organización de convenciones, jornadas, cursos y conferencias, relacionados con los diferentes aspectos de la navegación.

Los miembros numerarios de la Academia Canaria de Ciencias de la Navegación son los siguientes:

1.- Enrique García Melón, capitán de la Marina Mercante, doctor en Ciencias del Mar y en Marina Civil, catedrático de la Universidad de La Laguna.

2.- Juan Carlos Díaz Lorenzo, periodista e investigador naval, licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Santiago de Compostela.

3.- Manuel Garrocho Martín, capitán de la Marina Mercante y doctor en Marina Civil

4.- Juan Imeldo Gómez Gómez, jefe de máquinas, doctor en Marina Civil y profesor titular de la Universidad de La Laguna.

5.- Arturo Hardisson de la Torre, doctor en Farmacia y catedrático de la Universidad de La Laguna

6.- José Perera Marrero, capitán de la Marina Mercante, doctor en Marina Civil y profesor titular de la Universidad de La Laguna.

7.- Antonio Burgos Ojeda, doctor en Medicina, profesor titular de la Universidad de La Laguna.

8.- Roberto González Díaz, capitán de la Marina Mercante y doctor en Marina Civil, capitán del buque-hospital “Esperanza del Mar”.

9.- Francisco Noguerol Cajén, capitán de la Marina Mercante y doctor en Marina Civil, práctico del puerto de Santa Cruz de La Palma.

10.- Juan Antonio Irigoyen Jiménez, capitán de corbeta (RNA) y doctor en Marina Civil.

11.- Enrique Melón Rodríguez, doctor en Marina Civil, profesor contratado de la Universidad de La Laguna.

12.- Abel Camblor Ordiz, doctor en Marina Civil, profesor titular de la Universidad de Oviedo.

13.- Antonio Fraidíaz Becerra, doctor en Marina Civil, profesor titular de la Universidad de Cádiz.

14.- Santiago Iglesias Baniela, bidoctor en Marina Civil (Universidad de La Coruña y Universidad de La Laguna), profesor titular de la Universidad de La Coruña.

15.- Antonio Manuel Couce Calvo, capitán de corbeta del Cuerpo General de la Armada, diplomado de Estado Mayor y profesor de la Escuela Naval Militar.

16.- Gonzalo Lozano Soldevilla, doctor en Biología, profesor titular de la Universidad de La Laguna.

17.- José Manuel Martínez Mayán, doctor en Marina Civil, profesor titular de Escuela Universitaria, Universidad de La Coruña.

18.- Luis Alonso Santos Jara, doctor en Marina Civil, profesor asociado de Universidad.

19.- Daniel García Gómez de Barreda, doctor en Ciencias del Mar, profesor titular de la Universidad de Cádiz.

20.- Carlos Pérez Labajos, doctor en Marina Civil, profesor titular de la Universidad de Cantabria.

21.- Alberto Darias Príncipe, doctor en Historia y catedrático de la Universidad de La Laguna.

Asimismo, son miembros correspondientes de la Academia Canaria de Ciencias de la Navegación, las siguientes personas:

1.- María Concepción Rodríguez Rodríguez, capitán de la Marina Mercante y doctora en Marina Civil.

2.- César Rodríguez Quintana, capitán de la Marina Mercante y doctor en Marina Civil.

Fotos: Esteban González (www.estebangonzalez.es)

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