De la mar y los barcos


«Queen Elizabeth», la nueva estrella de Cunard Line

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Cuatro puertos españoles y dos portugueses han tenido el honor de ser los anfitriones del viaje inaugural del crucero británico Queen Elizabeth, la nueva estrella de Cunard Line. Vigo, Lisboa, Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Santa Cruz de La Palma y Funchal tienen el privilegio de figurar en las primeras anotaciones del diario de navegación del nuevo barco, cuya presencia, en todos ellos, ha sido motivo de celebración distinguida. Sin olvidar, por supuesto, el puerto de partida y de retorno, Southampton, que es el de su matrícula naval y en el que se celebró la ceremonia oficial de bautizo, con la presencia de la reina Isabel II.

Gracias, una vez más, a la gentileza de Hamilton y Cía., agencia consignataria de Cunard Line en Canarias, tuvimos la grata ocasión de visitar el nuevo buque, que arribó a Santa Cruz de Tenerife aún de noche en las primeras horas del 19 de octubre, y lo hizo con la parsimonia propia de estos casos: maniobra lenta con los primeros rayos del nuevo día, de popa y estribor al muelle sur ayudado por sus potentes y eficaces hélices. Por esa razón, la salida del primer viaje del barco de Fred. Olsen Express para Gran Canaria se retrasó al menos 40 minutos, y la salida del ferry de Naviera Armas, un cuarto de hora. A continuación entró el segundo protagonista de la jornada: Costa Luminosa,  gemelo de casco del nuevo Queen Elizabeth, con el que compartió atraque hasta media tarde, en que continuó viaje a Funchal.

El crucero, visto de popa en su atraque del muelle sur

El nuevo buque, en todo su esplendor, visto por babor

Los medios de comunicación locales habían adelantado la noticia de la llegada del crucero que, como es tradicional, el puerto y la ciudad de Santa Cruz de Tenerife le brindaron su mejor hospitalidad. También, desde nuestra página web, habíamos publicado, desde que se hizo público el programa, la fecha en la que el barco vendría en viaje inaugural.

El crucero realizó su primer viaje con la cámara completa: casi dos mil cien pasajeros, en su mayoría veteranos clientes del histórico Queen Elizabeth 2, que consiguieron comprar sus billetes en apenas 29 minutos y 14 segundos, que es el tiempo, según lo publicado, en el que se agotaron. Y para su atención, 960 tripulantes, la mayoría de ellos, asimismo, procedentes de su predecesor, por lo que a bordo se dio el curioso maridaje de encontrarse viejos conocidos, entre unos y otros. Los ingleses, para estas cosas de la mar y los barcos, son así.

A las 18 horas, y despachado por Hamilton y Cía., el barco hizo sonar la sirena, en un día otoñal de buen tiempo y en una maniobra impecable, se abrió despacio de la línea de atraque y se desplazó suavemente hasta que quedó situado entre puntas. Poco después desembarcó el práctico y entonces dio avante, cayendo a estribor y después a babor y poco a poco siguió su viaje, sin prisas, hacia su próximo destino, Santa Cruz de La Palma, con apenas cien millas por la proa.

Visto de proa, en una mañana otoñal espléndida

Vista parcial de la superestructura y la chimenea

Maniobrando entre puntas, en medio de un magnífico contraluz

El crucero Queen Elizabeth es el segundo buque más grande de la flota de Cunard Line, precedido por el famoso Queen Mary 2, que también estuvo en Santa Cruz de Tenerife en su crucero inaugural. Supera ligeramente en tonelaje a su casi gemelo Queen Victoria y, por supuesto, a los míticos Queen Mary y Queen Elizabeth, así como al esbelto y elegante Queen Elizabeth 2, vendido en 2008 a la sociedad Dubai World para emplearlo como hotel flotante en la famosa Palm Jameirah, aunque el barco permanece atracado e inactivo desde entonces y en perfecto estado de mantenimiento.

El crucero Queen Elizabeth es un buque de la clase Vista, modelo utilizado por otras compañías del Grupo Carnival -al que también pertenece Cunard Line-, con los que comparte muchas de sus características exteriores e interiores.

Holland American Line tiene dos buques de la serie llamados Zuiderdaam y Maasdam; Carnival Cruises otros dos: Carnival Miracle y Carnival Spirit; P & O Cruises opera el buque Arcadia –que, en origen, iba a ser el Queen Victoriay Costa Cruises, otros dos: Costa Luminosa y Costa Deliziosa. Sin olvidar, por supuesto, al actual Queen Victoria.

El aspecto exterior es agradable y bien proporcionado y, en el caso del Queen Elizabeth, aún destaca más por los colores con los que está pintado: casco negro y superestructura blanca, coronada por su emblemática chimenea roja y negra, conocida en todos los puertos del mundo.

La diferencia, obviamente, está en su interior: el lujo en los decorados de sus salones está muy por encima del nivel de los cruceros de su misma clase y de otros contemporáneos, aunque nos gustaría conocer los barcos de Holland American Line, pues todas las referencias que tenemos son magníficas. La calidad en el servicio, las comidas en los distintos restaurantes a la carta y en el “self service” en la cubierta Lido y, en resumen, la tradición y la herencia de Cunard, marcan una clara y notable diferencia.

La mayoría de los salones y áreas de uso público del Queen Elizabeth son una repetición, con algunas variantes, de su casi gemelo Queen Victoria, barco al que tuvimos la oportunidad de conocer con bastante detalle. Es el caso del Queen’s Room, un magnífico salón con balcones para bailes y recepciones oficiales; el teatro Royal Court, distribuido en tres cubiertas y The Grills, una serie de restaurantes de lujo y alto nivel. 

Las suites y las cabinas tienen un estilo único, espaciosas, muy cómodas y con un servicio de 24 horas de primera línea, con independencia del precio pagado. Dispone de 127 suites, 718 camarotes y suites con balcón, 864 camarotes exteriores y 143 camarotes interiores.

Panorámica del Grand Lobby, propio del refinamiento de Cunard

El lobby, distribuido en tres cubiertas, visto desde otro ángulo

El motivo decorativo principal evoca al primer «Queen Elizabeth»

La biblioteca, en dos niveles, con escalera de caracol interior, alberga más de cinco mil volúmenes en diferentes lenguas, entre ellos varios españoles. Durante los días de mar, los pasajeros pueden disfrutar del Cunard Royal Spa Fitness Centre, sala de conferencias, centro de internet, el impresionante Grand Lobby, Britannia Restaurant, Golden Lion, Chart Room, Champagne Bar y la elegancia del Royal Arcade, son sólo algunos ejemplos de la excelencia distribución y decoración de este buque con capacidad máxima para 2.092 pasajeros.

La oferta se completa, entre otras opciones, con servicio de niñeras, clases de bridge, té de media tarde, snack bar al aire libre, buffet de media noche, putting green, piscina exterior e interior, sauna, sala de belleza, duty free, casino, gimnasio, cine, programas culturales…

Panorámica del salón noble Queen's Room

Royal Arcade: el reloj da la hora

El teatro, dividido en tres cubiertas, es uno de los atractivos

Mesa del capitán, en el comedor principal situado a popa

Construcción número 6.187 de los astilleros Fincantieri, factoría de Monfalcone (Italia), el contrato entró en vigor el 10 de octubre de 2007. El 2 de julio de 2009 se puso en grada el primer bloque de su quilla y fue puesto a flote el 5 de enero de 2010. El 30 de septiembre siguiente fue entregado a sus armadores, después de haber efectuado las pruebas de mar a plena satisfacción y el 11 de octubre se celebró su bautizo oficial en el puerto de Southampton, en presencia de la reina Isabel II, a quien el nuevo buque rinde homenaje.

De 92.400 toneladas de registro bruto (GT), son sus principales dimensiones 294 metros de eslora total, 32,30 de manga y 7,80 de calado. Está propulsado por seis motores Mak, acoplados a dos ejes que accionan hélices de paso variable, con una potencia de 64.000 kw y que le permite alcanzar una velocidad máxima de 23,8 nudos. El coste de su construcción asciende a 700 millones de dólares. Código IMO 9320556.

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo, Pepe Marrero y Cunard Line

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