De la mar y los barcos


Un encuentro entrañable, evocación de Trasatlántica

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Manuel Marrero Álvarez y Enrique García Melón se conocen desde hace 58 años. La amistad entre ambos se ha mantenido en el transcurso del tiempo y, especialmente, a partir de febrero de 1959, cuando Enrique embarcó como alumno de Náutica en la motonave Virginia de Churruca y Manolo trabajaba en la consignataria de Vda. de Juan la Roche e Hijos, representante en Santa Cruz de Tenerife de la Compañía Trasatlántica Española.

Después, Enrique García Melón navegó también como alumno en el trasatlántico Begoña y como tercer oficial en los trasatlánticos Virginia de Churruca y Montserrat, así como en varios petroleros de CEPSA también consignados por la oficina de La Roche, con lo que el trato con Manuel Marrero se intensificó, estableciéndose lazos que han perdurado en el tiempo.

Manuel Marrero Álvarez, Enrique García Melón y Juan Carlos Díaz Lorenzo, en el encuentro celebrado en el Casino de Santa Cruz

Ayer, Manuel Marrero Álvarez –que fue el último delegado de Compañía Trasatlántica Española en Canarias- y Enrique García Melón, que acaba de jubilarse como profesor de la Universidad de La Laguna, después de una fructífera y prolongada labor en la Escuela Técnica Superior de Náutica, Máquinas y Radioelectrónica Naval, en su condición de director del Departamento de Ciencias y Técnicas de la Navegación, volvieron a reencontrarse para evocar la memoria de los viejos tiempos y la renovación de la amistad siempre latente. Y, además, con el aliciente del obsequio y entrañable dedicatoria, por parte del primero, de su libro Trasatlántica y la emigración canaria a América. Por su gentileza, quien suscribe también fue invitado al emotivo y entrañable encuentro, en el que compartimos mesa y mantel en una animada conversación.

Manuel Marrero Álvarez fue el último delegado de Compañía Trasatlántica Española en Canarias

Manuel Marrero dedica su libro a Enrique García Melón

La dedicatoria, como el encuentro, resultó muy emotiva

Enrique García Melón lee la dedicatoria del libro de Manuel Marrero

Un apretón de manos, signo de la amistad bien entendida

El encuentro resultó muy emotivo y agradable

A mediados de los años sesenta del siglo XX el puerto de Santa Cruz de Tenerife vivía una actividad incesante. La línea de atraque del Muelle Sur y lo que entonces existía del Muelle de Ribera y del Dique del Este estaban constantemente llenos de barcos, y la ciudad marinera que nace y se abriga al resguardo de Anaga, y que debe su existencia precisamente a su puerto, favorecía el contacto directo con los barcos que iban y venían gracias al paseo sobre el espaldón, convertido en uno de los espacios públicos más transitados por la sociedad santacrucera de la época.

Canarias vivía entonces el episodio álgido de la emigración a Venezuela, en el que miles y miles de canarios de todas las islas y, especialmente, de Tenerife, La Palma, El Hierro y La Gomera embarcaban en el puerto tinerfeño en el viaje que habría de llevarles a una nueva vida en la otra orilla del Atlántico.

Unos días antes de emprender el viaje, en la calle del Pilar, los pasajeros hacían las gestiones de pasajes en las oficinas del consignatario de la Compañía Trasatlántica Española y, enfrente, el visado correspondiente en el Consulado de Venezuela. Por entonces había varias agencias que ayudaban a los laboriosos trámites previos al embarque, entre ellas la Agencia García, situada en un lateral de la Plaza de Weyler. Después llegaba el momento más emotivo: la despedida a pie de escala, entre abrazos y sollozos incontenibles de los que se iban y de los que se quedaban. Venezuela era entonces un país de promisión.

Pasaron unos cuantos años y un buen día de 1984, recién incorporado quien suscribe a la redacción de Diario de Avisos, conocí al nuevo delegado regional de Compañía Trasatlántica Española, con sede en Santa Cruz de Tenerife, Manuel Marrero Álvarez. Desde el principio se produjo una empatía que ha perdurado en el tiempo. Manolo, que así es como le llamamos todos, es hombre de voz clara y precisa y tiene la sana costumbre de llamar a las cosas por su nombre, lo cual, en más de una ocasión, incomodaba a la autoridad portuaria, cuando salía en legítima defensa de los intereses que representaba. Ahí está la hemeroteca de Diario de Avisos como testimonio de cuanto decimos.

Han pasado más de 25 años y la amistad con Manolo Marrero sigue igual de sólida y consistente. Al contrario de lo que la experiencia nos ha demostrado en más de una ocasión, nuestra amistad se ha mantenido indefectiblemente en el transcurso de tantos años, porque permanece ajena a intereses y oportunismos. Atrás quedaron los años de las escalas de los buques cargueros Almudena, Ruiseñada, Camino, Merced, Galeona, Belén, Valvanuz, Roncesvalles, Guadalupe I, Covadonga, Candelaria y los portacontenedores Pilar y Almudena, así como de otros buques fletados –Begoña, Mar Negro, Mar Mediterráneo, Itálica… – que mantuvieron durante años la presencia de Trasatlántica en el puerto tinerfeño, y con los que tuvimos la oportunidad -gracias al buen quehacer de Manolo Marrero- de conocer a algunos capitanes de la “vieja escuela”, entre ellos a Rafael Jaume Romaguera y Carlos Peña Alvear, a los que también unos une una buena y duradera amistad, lo mismo que a algunos relevantes directivos de la compañía, como Manolo Padín García, quien fue su director comercial en tiempos difíciles.

Más allá del acontecer portuario, Manolo Marrero es hombre de buena memoria y aficionado a la historia naval. Desde el principio de nuestra amistad compartimos vocación por la época de los trasatlánticos y su presencia en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. Su libro Trasatlántica y la emigración canaria a América es el reflejo de aquellas vivencias, contadas por quien durante nueve lustros vivió tan de cerca unos acontecimientos irrepetibles, primero como responsable de tráfico de la agencia consignataria Vda. e Hijos de Juan La Roche y, después, como delegado regional de la compañía fundada por Antonio López en 1881.

El libro es también el reflejo de un amor irrepetible y escenificado en una compañía naviera que tanto ha significado en la historia del puerto de Santa Cruz de Tenerife –de España y de América Latina toda- y que figura entre las más antiguas de Europa, aunque la actual Compañía Trasatlántica Española –de la que sólo conserva su nombre y está en situación concursal- poco tenga que ver con aquella etapa y protagonismo tan trascendental de la Marina Mercante española y en su particular relación con Canarias.

El trasatlántico "Begoña", en aguas de Santa Cruz de Tenerife

Al desgranar el rosario de los recuerdos, Manolo Marrero nos sumerge con un lenguaje llano en una serie de episodios históricos, en los que cobra especial relevancia el vínculo con el puerto tinerfeño de los trasatlánticos españoles de la emigración a Venezuela –Satrústegui, Virginia de Churruca, Begoña y Montserrat-, como unos años antes lo habían hecho los barcos de la misma compañía que iban a Cuba –Isla de Luzón, Isla de Panay, Manuel Arnús, Manuel Calvo, Marqués de Comillas, Juan Sebastián Elcano, Magallanes y Habana-, a Argentina –Buenos Aires, Montevideo, Reina Victoria Eugenia, Infanta Isabel de Borbón y otrosy Guinea Ecuatorial –P. de Satrústegui, C. de Eizaguirre, San Carlos, Santa Isabel…-, teniendo el puerto de Barcelona como cabecera de línea –y de su matrícula naval- y Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife y Santa Cruz de La Palma, como últimas escalas de los barcos que iban camino de América Central, antes de cruzar el Atlántico azul e inmenso.

El trasatlántico "Montserrat", casi gemelo del "Begoña"

Manolo Marrero pone especial énfasis en la figura del conde de Ruiseñada, Juan Claudio Güell y Churruca, a quien conoció personalmente y falleció en edad temprana, en 1958, cuando regresaba a Barcelona después de asistir al bautizo de la princesa Carolina de Mónaco, hija de Rainiero y Grace Kelly. El conde de Ruiseñada asumió la presidencia de Trasatlántica en 1943, en una situación realmente crítica para la compañía, después de que hubiera cesado la intervención estatal tras la guerra civil y con una herencia trágica, ahondada en los comienzos de la Segunda República, en la que el marcado catolicismo y el espíritu monárquico que había presidido hasta entonces la relación de la compañía con el Estado, se había convertido en una fractura insalvable en sus relaciones con el nuevo poder establecido. 

Con una flota diezmada por la guerra y sus diferentes vicisitudes, y con una legislación inflexible en tiempos de la autarquía, los primeros años de Trasatlántica después de la Segunda Guerra Mundial no podían ser más difíciles y comprometidos. De la flota anterior a la contienda habían sobrevivido los buques Manuel Calvo, Magallanes, Marqués de Comillas y Habana. El resto se había perdido irremediablemente, con un elevadísimo coste económico.

Con un mercado controlado por el INI en los tiempos de Juan Antonio Suanzes y las generosas facilidades dadas a las compañías extranjeras para que participaran del sabroso pastel de la emigración española a América, Trasatlántica mantuvo un honroso papel a pesar de los limitados medios disponibles, formando el grueso de sus efectivos, desde finales de los años cincuenta, los buques Satrústegui, Virginia de Churruca, Begoña y Montserrat. Los dos primeros, procedentes de la Empresa Nacional Elcano, fueron una compra impuesta, mientras que los dos restantes fueron adquiridos, con un permiso especial, a una compañía italiana. Otros intentos para comprar barcos de pasajeros en el mercado de segunda mano fueron abortados, ante los innumerables impedimentos de la Administración española. Por ello coincidimos plenamente con el autor cuando afirma, convencido, de que si el conde de Ruiseñada no hubiera fallecido en plena juventud, el futuro de Trasatlántica, sin duda, hubiera sido otro bien distinto del que lo tocó vivir entonces y en años posteriores.

"Virginia de Churruca", gemelo del "Satrústegui"

El autor pone especial énfasis en los recuerdos de los trasatlánticos Begoña y Montserrat, no sólo porque viviera en primera persona sus vicisitudes, sino porque, en realidad, pocos barcos de la emigración canaria a Venezuela alcanzaron una impronta tan significativa y dejaron una huella tan profunda. Además de sus viajes regulares de ida y vuelta a Venezuela, destaca el capítulo dedicado a los viajes extraordinarios a Australia, Santa Cruz de La Palma y el paso frente a la villa y puerto de Garachico, cuando traía a bordo una estatua de Simón Bolívar, que es la primera del Libertador americano existente en territorio europeo.

Especialmente emotivo es el capítulo dedicado a Noelia Afonso, Miss Europa 1970, nacida en Santa Cruz de Tenerife, que viajó a América unos meses después de lograr su título europeo, a bordo del trasatlántico Montserrat. Hemos de destacar, asimismo, el capítulo que evoca la memoria de los capitanes de la Compañía, 18 de los cuales fueron titulares de los barcos de la emigración a Venezuela –Jesús Meana Brun, Víctor Pérez Vizcaíno, Antonio Camiruaga Astobiza, Manuel Gutiérrez San Miguel, Ángel Goitia Duñabeitia, Fernando de Campos Setién, Alfredo Cuervas-Mons Hernández, Jesús Gorospe Vertiz, Francisco Onzáin Suárez, Rafael Jaume Romaguera, Carlos Peña Alvear, Luis Foyé Canejo, José González Conde, Adolfo López Merino, Gerardo Larrañaga Bilbao, José Mauricio Ruiz Paullada, Francisco Pérez Ferrer y José Luis Tomé Barrado-, así como el que glosa la figura del consignatario de Compañía Trasatlántica en Tenerife, Vda. e Hijos de Juan La Roche, sinónimo de honradez y prestigio, cuya manifiesta lealtad a la compañía, manteniéndose ajena a otros clientes, acabaría pasándole una costosa factura y provocaría su cierre en 1984.

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo y M. Galilea (archivo de Manuel Marrero Álvarez)


56 comentarios so far
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Hola. Hace 45 años viajé desde Venezuela a Barcelona en el “Satrústegui”. Nunca he podido olvidar esos días. Es un sentimiento que no se explica con palabras:volver a estar allí es un sueño que no tiene precio, ni límites.

Comentario por maría tugores

Tuve el privilegio de formarme como profesional en Compañía Trasatlantica, donde ingresé como alumno en la M/N Satrústegui y teminé como inspector de flota. Aparte de haber tenído unos espléndidos maestros y compañeros, en la flota era un premio cuando arribábamos a Santa Cruz de Tenerife y éramos recibidos y atendídos en puerto por una persona como Manolo Marrero; excelente profesional y mejor persona, que con absoluta diligencia y mejor talante atendía las necesidades del buque que llegaba a Canarias así como las de sus tripulantes. Le deseo todo lo mejor y le agradezco su cordialidad y ayuda que tan sabiamente sabía prodigar cada vez que se le solicitaba. Un fuerte abrazo. J. Cárdenas.

Comentario por Juan Cárdenas Soriano

Estimado señor Cárdenas, le agradezco mucho sus palabras, que suscribo plenamente en todo su contenido. Y su visita a nuestra web, por supuesto. Un saludo,

Comentario por jcdl

Muchas gracias querido Juan por tus amables frases. ¡Cuanto tiempo sin oirnos! Ya ves como la página web de Juan Carlos, sirve tambien para reencontrar a los amigos. ¿Estás viviendo en Madrid? Me alegro que la vida te sonría y te encuentres bien de salud, dinero y amor. Fuerte abrazo y hasta la próxima, Manuel Marrero

Comentario por manuel marrero

Querido Manolo: Alguien dijo que la amistad, a diferencia del amor, no necesita de la presencia física para que perdure. Estoy totalmente de acuerdo con la sentencia y este es el caso. Me jubilé hace un par de años y aunque hago algunas colaboraciones en el sector, estoy muy dedicado a disfrutar de tres preciosos nietos. Tú, a juzgar por las fotos que ilustra este interesante y emotivo artículo, estás hecho un chaval. Sigo en contacto con antiguos amigos y compañeros de la Compañía. Hace unos días tuve noticias de José Ignacio de Ramón, uno de los mejores y màs inteligentes jefes que tuve en mi trayectoria profesional. Bueno, un abrazo muy fuerte y hasta pronto. Por favor dime la editorial y el ISBN del libro ya que no me quiero perder su lectura, aparte de poder recoméndarselos a compañeros y amigos que tambien estarán muy interesados en su disfrute. Juan.

Comentario por Juan Cárdenas Soriano

Gusto en saludarle Sr Manolo, soy el nieto del capitán Victor Pérez-Vizcaino, me gustaría saber si lo conoció. Yo tengo parte de su curriculum donde aparecen todos sus viajes, reconocimientos y buenos momentos cuando se encontraba en activo. Me encuentro viviendo en Venezuela.

Comentario por Victor Perez_Vizcaino

Desde el 09 de Octubre de 1963 hasta el 29 de Abril de 1964, fecha en que completé mis prácticas , navegué en la M/N COVADONGA al mando del Capitan D. Victor Perez Vizcaino y Ojea, de quien guardo un gran recuerdo. El Primer Oficial era D.José Fano y el Segundo Oficial D.Gerardo Larrañaga Bilbao, que al poco tiempo paso a mandar la T/N BEGOÑA..
El sobrecargo era D.Adolfo Fernando López Merino, que poco tiempo más tarde pasó a mandar la T/N MONTSERRAT.
Con D. Adolfo navegué en ese buque de 3º y 2º Oficial.
Más tarde, en la compañía PESCANOVA, de Vigo, navegué de 2º Oficial a las órdenes de D. Francisco Përez Vizcaino y Quintana, hijo de D. Víctor y magnífico Capitán también. Con este último tengo alguna foto en el Buque-Factoría LUGO.
¡Qué tiempos y qué Marina Mercante Española!
Rafael Luca de Tena y de Haz.- Vigo.

Comentario por Rafael Gaspar Luca de Tena y de Haz

Estimado Víctor Pérez-Vizcaíno.
No se si este mensaje llegará a sus manos. Soy sobrina de un capitán que navegó durante muchos años con su abuelo el gran capitán Pérez- Vizcaíno. He escrito una novela en la que narro aventuras de su querido abuelo que me contó mi tío José Fernández de la Reguera. Mi padre Enrique Lesarri, fue muy amigo del Viti cabeza de buque. Si es posible póngase en contacto conmigo. Me encuentro en Santander, España. Gracias, Lourdes Lesarri. lourdeslesarry@gmail.com

Comentario por lourdeslesarri

Claro que lo conocí y mucho. Cuando mandaba los mejores barcos de Trasatlántica y posteriormente de Capitán Inspector. Don Victor era un personaje de una categoría exquisita. Fué de los últimos ilustres de la Compañía, al que todos admiraban y nadie discutía. La última vez que le ví, mandaba el “Montserrat”, siendo ya inspector, en julio de 1960, donde se metieron en Tenerife, 27 polizones, para disgusto de D.Victor. Me alegro tener contacto con Vd. y aquí me tiene para lo que guste. Un abrazo,

Comentario por manuel marrero

Muchas gracias a los dos por este grato encuentro a través de mi web. Un abrazo,

Comentario por jcdl

Don Víctor Pérez Vizcaíno fue un referente en Compañía Trasatlántica. No tuve ocasión de conocerlo ya que mi ingreso en “la Compañía” fue en el año 1971, pero sí tuve ocasión de navegar con capitanes de la talla de Francisco Onzáin, Carlos Peña, Jesús Gorospe, Rafael Jaume,Gerardo Larrañaga y algún otro que, formaron parte como oficiales de algunas de las muchas tripulaciones que mandó a lo largo de su dilatada y fructífera carrera y a quien recordaban con la admiración, respeto y cariño que se le suele prodigar a los maestros. Era muy frecuente que en conversaciones de cámara saliese a relucir alguna anécdota o vivencias compartidas con don Víctor.

Comentario por Juan Cárdenas Soriano

Hola Manuel: Soy Capitán de la Marina Mercante (jubilado) y estoy tratando de investigar sobre un antepasado mío (tio bisabuelo) que fue capitán de la Compañía Trasatlántica entre finales del XIX y principios del XX. Su nombre es Rafael Resalt y mandó, que yo sepa, el Antonio López, Montevideo, San Francisco, España y Santo Domingo. ¿Podrías darme alguna información? Gracias y un cordial saludo. Antonio Resalt.

Comentario por Antonio Resalt

Hola Manolo… te recuerdo muy bien y con mucho afecto. La Trasatlántica representó mucho para mi… entre otras cosas, le debo mi matrimonio en Santa Cruz. He conocido y navegado con todos esos capitanes, alguno de ellos lo conocí desde alumno y, a todos, recuerdo con cariño. Hoy, alguna nostalgia, me ha hecho investigar sobre el Montserrat, donde estuve la mayor parte de mi navegación como radiotelegrafista y en el que quedaron muchos gratos y entrañables momentos. Mi nombre es Antonio Sáiz Roibal (Toni) y no olvido tu siempre, cordial trato y amable atención.. ¿Dónde puedo conseguir tu libro?.Un fuerte abrazo.

Comentario por Toni

Hola querido Toni:Me alegro que esta página web sirva para el reencuentro de amigos de la “otra” Trasatlántica; la Naviera que dió gloria y prestigio a la Marina Mercante española. La semana pasada estuve comiendo en Madrid con algunos amigos, entre los que se encontraban, Rafael Jaume y Carlos Peña, que mandaron el “Montserrat” y Luis Minguez, 1er telegrafista del V.de Churruca”. Mándame tu dirección a mi correo- mmarrero1305@yahoo.com, para enviarte el libro con dedicatoria. Un abrazo

Comentario por manuel marrero

Querido Manolo: Yo también me congratulo de haber encontrado esta página y poder reencontrarnos…Celebro que mantengas los contactos con los amigos de la “otra” Trasatlántica… De Jaume recuerdo haber hecho con él el viaje a Australia, de cuyas peripecias me encantaría encontrar algo escrito… En cuanto a Carlos, lo conocí de alumno y, ya de capitán, jugabamos al ajedrez en mis ocasionales viajes de relevo para cubrir las vacaciones de algún compañero. Te agradezco tu pronta respuesta y te paso mi dirección por email con mi profundo agradecimiento por tu ofrecimiento. Acabo de pedir el libro de Carlos a la librería Neptuno de Madrid. Estaremos en contacto… Un fuerte abrazo.

Comentario por Toni

Saludos a todos. Mi padre emigró a Venezuela desde Barcelona en el año 1958. Murió hace años en Venezuela y yo vivo desde hace 13 años en Barcelona. Estoy intentando indagar sobre aquel viaje. ¿Existe algún archivo, algún registro de los pasajeros, fotos de la época? En caso de existir estos registros que debo o puedo hacer para acceder a ellos. Mi correo electrónico es: leoarrabe@yahoo.com. Gracias

Comentario por Leonardo Arrabé

La Compañía Trasatlántica hizo donación al Museo Marítimo de las Atarazanas de Barcelona, de un importante legado documental donde posiblemente pudiera existir alguna información que le pudiera resultar de interés. Por tratarse de ser el primer buque de la Compañía en el que presté mis servicios y en una preciosa época de mi vida, del Satrústegui guardo especiales y muy gratos recuerdos. Saludos.
J. Cárdenas.

Comentario por Juan Cárdenas

Estimado Sr. Arrabé. Si su padre hubiese embarcado en Canarias, le aseguro que tendría Vd. copia de la lista de pasajeros, con todos los datos de la época (nombre del barco, foto del mismo, Capitán que lo mandaba, importe del pasaje, etc.), porque yo poseo esos documentos, pero de Barcelona, lamentablemente, no tengo nada al respecto. Si viajó con Trasatlántica, tuvo que hacerlo en el “Virginia de Churruca” o “Satrústegui”, que tenían como cabeza de línea el puerto de Barcelona. Cordiales saludos

Comentario por manuel marrero

Saludos cordiales, señor Marrero. Mi nombre es Laura Domínguez, venezolana, y nieta de dos emigrantes canarios. Estoy investigando sobre los viajes de ambos, pues vinieron a Venezuela en distintos años. Mi abuela Elisa Cáceres Castro dice haber viajado en el Satrústegui, y tengo un documento de Movimiento Migratorio que dice la fecha en que arribó al puerto de La Guaira (22 Nov 1957). De mi abuelo Nicolás Dionisio Martín Santiago, ya fallecido, no tengo más información que la hoja del Examen médico para solicitud de visado, que tiene como fecha 24 de junio de 1954, así que debió haber viajado cercano a esas fechas. No tengo conocimiento del barco en el que vino. Estaría muy agradecida si pudiera ayudarme a encontrar mayor información de alguno o ambos viajes. Mi correo es lauraedm24@gmail.com
Muchas gracias.

Comentario por Laura E. Domínguez Martín

Corrijo: Elisa Cáceres Castro solicitó visado el 22 de noviembre de 1957. Es decir, que el viaje fue en esos días posteriores. Saludos.

Comentario por Laura E. Domínguez Martín

Hola,
Soy sobrino del que también fue primer oficial y capitán del Covadonga y Satrústegui, entre otros buques. Se llamaba Jose Quintás Rodriguez y nos dejo ya hace bastantes años. Su padre (mi abuelo) fue también empleado de la compañia en las oficinas de la plaza del Duque de Medinaceli.
Es gratificante el leer historias de barcos que yo he podido conocer cuando era muy pequeño.
Atentamente,
Jose M. Quintás

Comentario por Manuel

Muchas gracias por su comentario, señor Quintás. Es un placer comprobar cómo esta página se convierte en un punto de encuentro de la familia de Trasatlántica. Saludos,

Comentario por jcdl

Saludos a José Quintás y a los participantes de este foro. Soy profesor en la Universidad de Sevilla. No tengo relación con la Compañía Trasatlántica, pero estoy escribiendo un estudio sobre el último viaje del barco “Manuel Arnús” a Cuba. Como es sabido, aunque todavía poco documentado, aquel viaje fue una odisea para oficiales, tripulantes y pasajeros. Su tío José Quintás Rodríguez era el cuarto oficial en aquel viaje. Me gustaría saber si alguna vez le comentó a usted, o a sus familiares, alguna anécdota o si les habló del motín de la tripulación del barco en la rada de La Habana y del proceso que se desencadenó después. Si desea comunicarse conmigo, usted o quien pudiera tener noticias acerca de aquel viaje, les doy mi dirección de correo electrónico electrónico: jcmarset@us.es. Muchas gracias, Juan Carlos Marset

Comentario por Juan Carlos Marset

Conoci personalmente al Sr. Quintás y me consta que le agradaban las escalas en Tenerife. Yo era bastante más joven que él y le recuerdo como un hombre de estatura más bien baja y pelo rizado. En los últimos tiempos le notaba algo taciturno, pero sé que era un marino honrado y de gran corazón. No bajaba con frecuencia a tierra, pero siempre teníamos tiempo para contarnos cosas. Al arribar a puerto, me preguntaba: ¿qué cosas nuevas traes Manolo? Yo le contestaba: “Un desastre don José, un desastre” Sentí su marcha de Trasatlántica y más no poder continuar con su amistad, por desconocer su paradero. Me alegro ahora poder saludar a su sobrino y decirle que puede estar orgulloso de haber tenido un tio como don José Quintás, capitán de la Compañía Trasatlántica Española y un hombre de bien.
Un fuerte abrazo,

Comentario por Manuel Marrero

[…] González Díaz. Se da la circunstancia de que, por razones profesionales, Enrique García Melón y Manuel Marrero Álvarez se conocen desde hace más de cincuenta […]

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Viajé muchas veces en el Virginia de Churruca y en el Satrústegui. Conocí a varios de sus oficiales, entre ellos (ahora) el capitán Francisco Onzáin Suárez, como el oficial Luis Mínguez, telegrafista y al oficial Federico Mansilla. Tengo muy lindos recuerdos de aquellos viajes y fotos tanto en el barco V. de C. como en nuestra casa, ya que venían siempre a visitarnos. Los viajes eran de Tánger a Barcelona y viceversa. Tendria una gran alegría de saber de ellos. Encontré esta pagina por casualidad. Ellos se tienen que acordar, pues fueron los padrinos de la manrca que nos dieran. Un gran cariño para ellos Mary A.M. Alejandre.

Comentario por Maruja Alujas

Contesto desde Tenerife al comentario de la señora Maruja Alujas, para informar que el Capitán Francisco Onzain Suárez, falleció en Barcelona, a comienzos de los años 70, con 40 y pocos años de edad. Federico Mansilla, el mayor de los tres que menciona, era 1er radiotelegrafista y abandonó Trasatlántica muy pronto . Ignoro su paradero, pero me enteraré próximamente, porque tengo una comida en Madrid, a la que asistirá el tercero en cuestión, Luis Minguez, segundo radio, que tiene su residencia en la Capital de España, sigue soltero y su salud es envidiable. Cordiales saludos
Manuel Marrero

Comentario por Manuel Marrero

Amplío mi comentario anterior, para rectificar y confirmar que el Capitán Francisco Onzain, falleció en 1980 a los 56 años de edad. Saludos, M.Marrero

Comentario por Manuel Marrero

Cuando recibí su primer mensaje, me impacto mucho, que el capitán Onzain, hubiese fallecido tan joven,sabiendo lo mucho que amaba su carrera y el mar.Su segunda respuesta, me dejo un poco, mas aliviada.pues al menos disfruto algunos años mas de su carrera. A los dos días de su respuesta, yo le conteste,pero a hacer ckik lo hice en la F. No se a donde fue a parar. Lo siento pues ponia muchos detalles, que no tenia que haber,puesto . Incluso como menciobo que el domingo siguiente veria a Luis Minguez,le decia que le diera mis saludos. A la vez, si Vd. es tan amable, quisiera,por favor que si puede me diga el día y mes, en que ocurrio, ya que para mis seres queridos y amigos en la fechas de su cumpleaños y fallecimiento los alumbro durante todo el día . Dandole las gracias y disculpeme por no haberme dado cuenta de mi error.Atte. agradecida María A,M, Alejandre
Si fuese posible de darme una dirección privada,de Mail le podría mandar alguna foto de ellos. Gracias

Comentario por Maruja Alujas

Sra. Alujas, mi nombre es Francisco Onzáin y soy hijo del capitán Onzáin. Le agradezco sus bonitos comentarios sobre mi padre y le confirmo que disfrutó de su profesión y de su pasión por el mar hasta el último momento.
Tengo que corregir al Sr. Marrero (al que conocí siendo niño viajando con mi padre) en cuanto a la fecha de fallecimiento de mi padre. Fue el 5 de enero de 1983 a la edad de 53 años.
Cordiales saludos.

Comentario por Francisco Onzáin

Sr. Francisco Onzáin.Me sorprendio cuando recibí su notificación.,Le agradezco mucho por decirme la fecha exacta .Quisiera contarle como los conocimos a los tres .Fue en el viaje que amarro en Tán.el 1º /8/ 53.y viajamos con ellos hasta Barsa . No puedo contarle todo,pues seria esta nota muy extensa .Tambien conocimos a su tío (el hermano más chico,, de su papá,en Cádiz , creo que se llamaba Rafael,que estaba estudiando allí. Ellos fueron (los tres) los que nos buscaron la marca de los trajes de baño,que por muchos años fue muy famosa.
Yo quisiera pedirle,por favor si me puede mandar un mail suyo, para explicarle mas cosas e inclusible si quiere que le mande fotos.Se de su abuelo que tenia un cargo muy importante en la Cia.Trasmed. e igualmente de su tía que vivia en Barsa Fue una amistad que duro varios años. Siempre que venian nos avisaban desde Canarias, para venir a comer en casa. No le conteste antes, ya que su comentario no lo abrí hasta el día 12, debido a dos días de calor infernal y después un diluvio que se inundo,medio Bs.As. con sus consiguientes cortes de luz y agua.Su papá fue el primer capitán que se recibío a los 28 años, y despues de esto tuvo que hacer el servicio militar en Cádiz,donde también lo vimos, por pura casualidad. Yo tengo 4 años menos que su papá .Espero que me conteste con su mail, pues hay cosas muy graciosas que creo que le gustaran saber. Cordiales saludos Mary (Así me llamaban ellos).

Comentario por Maruja Alujas

Hice mi viaje el 28/08/68 de cartagena Colombie hasta Barcelona, en el Virginia de churruca, immédiataménité pase à francia, donde funde una familia, Desde luego toda via me encuentro por estas tierras y mi vida es llena de buenas cossa y Alegria, référente al viaje fue maravilloso lleno de gratos recuerdos, encontre personas que me ayudaron y aconsejaron en mi aventura, Claro que me gustaria comunicar con personas que hicieron este viaje.
Recuerdos,
LSanchez

Comentario por Sanchez

Hola,
Mi nombre es Marta Costas. Estoy buscando información sobre mi abuelo paterno, Máximo Costas Padín, natural de Vigo. Falleció el 14 de agosto de 1967. No dispongo de mucha información, lo poco que se es que vivía en Cádiz y trabajaba en la sala de máquinas de un barco que tenía su base en Las Palmas. Si alguien puede ayudarme a conocer algo más de él, se lo agradecería. Muchas gracias

Comentario por Marta Costas

Mi primer viaje en Cia Trasatlantica lo realicé como Alumno de Máquinas a bordo de la M/N Satrusteguí ,lo mandaba El Capitán D. Francisco Onzain.Mi último viaje lo realicé en el Buque Guadalupe como Jefe de Máquinas y lo mandaba una de los marino más carismáticos que he conocido en mi vida :Francisco Onzain; Paco para los amigos. Yo me quedaba en tierra para ocupar el puesto de Inspector de flota y Paco por un problema de salud.Con los muchos recuerdos que de el tengo, así como los muchos momentos vividos juntos,se podría completar un libro.Un beso muy grande para su hijo Curro, que veo deja sus comentarios un poquito más arriba y otro para su madre María; guapísima y con un especialísimo glamour.
Paco Onzain es una de las personas que con más admiración y gratitud recuerdo de mi época de marino .Me considero muy orgulloso de haber pertenecido a su escuela .
Juan Cárdenas.

Comentario por Juan Cárdenas Soriano

Muchas gracias, querido Juan, por tu testimonio que, como sabes, apreciamos mucho. Un abrazo!

Comentario por jcdl

Apreciado Juan, yo no te recuerdo, ya que en la época todavía me llamaba Curro, pero mi madre, María, sí te recuerda. Soy Paco Onzain Jr. y no sabes cuanto te agradezco tus bonitos comentarios sobre mi padre. No recuerdo mis trayectos en el Guadalupe. Sólo recuerdo el Roncesvalles, Valvanuz, Belén y Galeona, barcos de los 70. Ahora bien, recuerdo perfectamente como era mi padre… No me extraña que te cayera bien…
Un abrazo y gracias otra vez por tu mensaje.

Comentario por Paco Onzain

Paco , espero algún día poder darte un fuerte abrazo y tener tiempo suficiente por delante, para poder charlar largo y tendido de una persona que que fue tan admirada y querida por quien tuvimos la suerte de conocer y navegar con el.
Todo lo mejor para ti y para tu madre María
J.Cárdenas.

Comentario por Juan Cárdenas Soriano

Juan, sería un placer poder charlar contigo. Si pasas por BCN, avisa.
Un abrazo

Comentario por Paco Onzáin

Juan, qué alegría charlar contigo el otro día. Creo que todavía me quedan muchas de vuestras correrías por escuchar. Volveremos a Hablar. Viva la mar y lo que se sufre en ella!!

Comentario por paco onzain

Juan, tiempo sin oírte, me debes una llamada…
Un abrazo

Comentario por paco onzain

Como Oficial y Jefe de Máquinas ejercí varios años en la Cia. Trasatlántica y guardo muy gratos recuerdos de mis Capitanes. Conocí a muchos de los arriba citados, para todos ellos mi reconocimiento.
Un saludo a Juan Cárdenas, que aunque sé que no recuerda quien soy, estuvimos a primeros del año 1.972 en el Satrústegui, con D. Ramón Comas y D. Juan Tejero de Jefes de Máquinas. Por entonces él era un alumno.
Gerardo-Román

Comentario por Gerardo-Román Gil Álvarez

Gerardo te recuerdo perfectamente, y de 1º de Maquinas estaba Alberto -no recuerdo el apellido-, canario y gran profesional.De caldereta “El Pitracas”, curioso personaje que conocía los recovecos de la Sala de Máquinas como nadie.Ni el Sargento Rey de la Guardia Nacional venezolana, ni el Sargento Casilda de la Guardia Civil de Barcelona fueron capaces nunca de encontrar donde escondía los alijos de “faifa”.! Unos expertos…¡.
Un abrazo muy fuerte
Juan..

Comentario por JCS

Mi primer viaje en barco con mi familia año 1969 Veracruz-La Guaira-Santa Cruz de Tenerife -Barcelona, fue un viaje inolvidable y el personal de la compañía eran eficientes y cordiales.

Comentario por Soledad Norales

MIs padres, mi hermano, y yo (entonces tenía 12 años) viajamos en el Satrústegui de Barcelona a Veracruz en 1969. Un viaje inolvidable y extraordinario que nos marcó a todos para siempre. Desde entonces vivimos en México. Mi madre y mi hermano en el D.F. y yo en la ciudad de Santiago de Querétaro. Gracias por este blog, y los comentarios que me permitieron revivir esos momentos de los últimos viajes a ultramar entre España y América.
Saludos cordiales, Jaime Font Fransi.

Comentario por JAIME FONT FRANSI

Hola Jaime, mi padre fue capitán de la compañía y tuvo a su mando el Satrústegui. Quizás viajaras con él. Bendita casualidad, yo también he vivido en Querétaro entre los años 2002 y 2007. Tenía una casa en Jurica. Hermosa ciudad y grandes recuerdos
Cordiales saludos
Francisco Onzain

Comentario por paco onzain

Mucho gusto en conocerte Francisco, la verdad es que si es una extraordinaria casualidad. Ha sido un gran hallazgo esta página, ya también mi hermano y mi madre la han estado consultando con mucha alegría. Si vienes a Querétaro, avísame, y ojalá y podamos conocernos.
Un abrazo JAIME FONT

Comentario por JAIME FONT FRANSI

Juan un cordial saludo desde Alburquerque (Badajoz)
Un día por Badajoz, tú vestido de marino, algo raro por aquel lugar, concretamente por la avdª. del Pilar.; muy jovencito, .. han pasado tantos años y tantas cosas.
Para tu hermano Pepe-Luís y para Fiden, ambos ahora juntos, una salve marinera.

Comentario por Valentin Rodriguez.

Hola a todos!,

En 1971 fué mi último viaje en el “Satrustegui” de España a México. (Inolvidable recuerdo…)

Mi padre fué Oficial durante muchos años y posteriormente Capitán, navegó en diferentes Barcos de la Cía Trasatlántica Española, Don Juan Eugenio Mercadal y Roig.

Mi tio abuelo,fué Delegado de la Compañíarasatlántica, Don Jaime Roig Gelat.

¡Me encantaría establecer contacto con personas que les hubiesen conocido!!,

Yo soy Ana Ma. Mercadal Martínez y me tienen a sus órdenes en México D. F.

Un afectuoso saludo!!

Comentario por ANA MA MERCADAL

En 1960, mis padres, hermano y yo, salimos de Cuba en el ultimo viaje del “Virginia de Churruca” fuera de la isla. Mi hermano tenia, tan solo, un año y yo tres, Mi padre, en ese entonces, un joven Contador del “Banco Nacional de Cuba”, tuvo la oportunidad de trabajar con el Che Guevara, despues de que este, fuese nombrado Presidente del Banco. Dado la elocuencia del Che y su devocion por la revolucion, mi Padre supo de los planes que el nuevo gobierno revolucionario tenia para el pais. No tomo mucho tiempo, para que mi padre, despues de analizar la precaria situacion del pais, decidiera salir de la isla, con el pretexto de tomar unas vacaciones. El Virginia de Churruca estaba hasta el tope de pasajeros. No habian cabinas disponibles, pero era tal, el numero de personas, que deseaban salir de la isla, que permitieron que cierto numero de pasajeros abordaran el buque sin cabinas asignadas, teniendo que dormir este excedente de pasajeros en la cubierta del barco. Mis padres, hermano y yo, fuimos unos de ese grupo de personas que salimos de nuestro pais, sin nada y sin un rumbo fijo. Hasta estos dias, le estoy muy agradecido a la Compañia Trasatlantica Española y a su buque
“Virginia de Churruca” por habernos ayudado a ganar nuestra libertad.

Comentario por Luis Miguel Perez Delfin

Estimado Juan Carlos: Le doy la enhorabuena por estos interesantísimos testimonios de nuestra gran historia marinera civil y mercante. De niño siempre quise ser ingeniero naval, y recuerdo con mucho cariño el pequeño modelo del Virginia de Churruca que compré cuando tenía unos diez años. Los azares del destino me han llevado a ser lingüista, y de tierra adentro, pero nunca he abandonado la pasión por la mar y sus barcos. Su blog es una joya. Muchas gracias.

Comentario por Ovidi Carbonell i Cortés

Soy Francisco Nomdedeu, hijo del que fué mayordomo de esta insigne Compañia, para bueno y para malo; más bien lo primero. Te envio un saludo desde Vigo, donde tienes tu casa. Un afectuoso saludo. Franciaco.

Comentario por Francisco Nomdedeu Rodriguez

Francisco, recuerdo perfectamente a tu padre.Nondéu fue una persona muy apreciada y conocida en la flota.No recuerdo exactamente en en que barcos coincidimos,uno de ellos pudo ser el Satrústeguí.
Un saludo.
J.Cárdenas

Comentario por Juan Pijuan del Grao

Satrústegui no. Pero sí en V. Churruca, Begoña, Montserrat, Belé o Monte Toledo. De todas las maneras le agradezco el comentario y que alguien se acuerde, como yo que tengo en mi memoria el recuerdo de muchos tripulantes y hechos que acontecieron en esta Compañía. Un saludo, Francisco.

Comentario por Francisco Nomdedeu

Oh! Que fantástica página. Me ha dado un vuelco el corazón y me embarga el ánimo.
Embarque en el Satrústegui el 25 de Septiembre de 1962 Barcelona – Cartagena de Indias. Viajaba con mi madre y mis 5 hermanos. Tengo infinitos y maravillosos recuerdos. Volví en el mismo buque Satrustegui el 2 o 3 de Abril de 1969. Cúantas veces hemos tenido recuerdos en mi familia de estos viajes. Cómo me gustaría saber algo de compañeros de viaje.

Comentario por Ignacio

Que Bueno encontrarlos,Tantas memorias del Satrústegui,rescuer do poco ,pues salimos de la habana ,en Los primeros dias de novienbre de1959’hacia Barcelona con mis padres.el capitan,no recuerdo su hombre,Pero muy agradable con todos,en su fiesta de despedida.solo recuerdo el nombre de dos de los camareros,que soportaron mis cosas de muchacho malcriado.diego y Ignacio.todavia retumba en mis oidos,esa cancion de Francisco Alegre,al llegar a cada puerto.que viaje mas agradable por 21 Dias que nunca olvidare.dios Los bendiga a todos,y gracias por esta oportunidad.gracias de corazon…….alfredo.lopez

Comentario por Alfredo lopez

Zarpamos del puerto de La Habana con destino a La Guaira en el mes de octubre 1957 a bordo del Virginia de Churruca teniamos poco dinero pero muchas Anissa de libertad. Gracias mil a una empleada de la naviera, era catalana y nos dio la direccion de una pension regida por una familia catalana en. Caracas. Tambien nos consolaba al verbos llorar vie do las costas de Cuba alejarse. No volvimos jamas a Cuba. Mil gracias por ayudarnos. Felipe Rodriguez almaguer

Comentario por Felipe A Rodriguez Almaguer




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