De la mar y los barcos


La vida marinera del vapor “Felipe”
octubre 5, 2012, 6:25 pm
Filed under: Uncategorized | Etiquetas: , , , , , ,

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El primer armador de este buque, que salió a navegar con el nombre de “Felipe I”, fue un vasco llamado Leoncio Felipe Urrestarazu y en 1950 pasó a la propiedad de la sociedad Transportes Navales, que dejó su nombre en “Felipe”. El casco fue alargado en 1961 y en 1967 pasó a la titularidad de Naviera Medina, también con sede en Bilbao, siendo aportado por aquella a la constitución de ésta.

Construido en Astilleros de Murueta, en Guernica y puesto en servicio en mayo de 1948 -27 meses después de su puesta de quilla-, era un buque de 271 toneladas brutas, 165 toneladas netas y 301 toneladas de peso muerto, siendo sus principales dimensiones 39,14 m de eslora total -34,50 m entre perpendiculares-, 6,76 m de manga, 3,25 m de puntal y 3,40 m de calado máximo.

Estaba propulsado por una máquina alternativa de triple expansión, que tomaba vapor de una caldera horizontal tipo Turgan a una presión de 16 kgs y desarrollaba una potencia de 125 caballos sobre un eje y le daba con buen tiempo 8 nudos de velocidad. En sus primeros años de mar consumía carbón y cuando lo compró Naviera Medina se transformó para el consumo de gasoil.

El vapor “Felipe”, fondeado en aguas de El Aaiún 

El armador lanzaroteño Antonio Armas Curbelo adquirió este buque en junio de 1969 y desde que llegó a las islas comenzó a navegar en el tráfico con la vecina costa africana, así como viajes a la Península y entre las dos capitales canarias, con escapadas frecuentes a las otras islas en función de la demanda de carga.

En julio de 1974, el buque fue adquirido en 3,7 millones de pesetas por Juan Figueroa Moreno, un patrón de cabotaje que había navegado durante muchos años en la flota canaria. Justo un año después, éste se dirigió a Antonio Armas Curbelo para manifestarle que la crisis económica del sector no sólo había hecho inviable su explotación, sino que la carencia de recursos le obligaba a aceptar la extinción de la relación laboral con el personal que trabajaba a bordo, encontrándose el buque inactivo y viéndose imposibilitado a cumplir con el pago fraccionado acordado, por lo que le pedía que accediera a la devolución del buque y así se resolvía la situación, lo que éste aceptó.

La extinción del tráfico de cabotaje con el Sahara español precipitó los acontecimientos y una parte importante de los buques dedicados a esta actividad tuvieron que ser amarrados. Por lo que al favor “Felipe” se refiere, quedó amarrado en diciembre de 1978 y en junio de 1981 la Comandancia de Marina de Las Palmas autorizó el desguace del buque “Felipe”, lo que se verificó posteriormente en el cementerio chatarrero de la Dársena Exterior del citado puerto.

Bibliografía:

Díaz Lorenzo, Juan Carlos. “Naviera Armas. Una nueva generación”. p. 191. Santa Cruz de Tenerife, 2004.

Foto: Archivo Manuel García de la Torre.


1 comentario so far
Deja un comentario

Buenos barcos,las maquinas alternativas eran una gozada

Comentario por arturo villalba




Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: