De la mar y los barcos


El ferry portugués “Ilha Azul”, ex “Bahía de Ceuta”, vendido a una compañía de Cabo Verde

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El ferry portugués Ilha Azul, propiedad de la compañía Transmacor, ha sido vendido a la sociedad Diallo & Macedo Companhia de Navegaçao, de Cabo Vede, en cuyo archipiélago inicia una nueva etapa con el nuevo nombre de Nossa Senhora de Graça, informa desde Graciosa (Azores) nuestro estimado amigo y colaborador Manuel Bettencourt.

El citado buque, cuya línea marinera permanece inalterable, no es otro que el antiguo Bahía de Ceuta, construido por encargo de ISNASA en los astilleros Hijos de J. Barreras, en Vigo y puesto en servicio en 1980 en la línea Algeciras-Ceuta. En 1995 estuvo al servicio de FLEBASA y en 1998 navegó por cuenta de Euroferrys.

Amarrado en 2001 en Algeciras tras la quiebra de ISNASA, en 2004 fue vendido a la sociedad Magnacarta Enterprise Panamá, que lo remolcó a Génova y un año después fue vendido a Orka Shipping Co., de Grecia y rebautizado Athina, siendo renconstruido en los astilleros de Perama.

En marzo de 2006 pasó a la propiedad de Transmacor y desde entonces y hasta hace muy poco ostentó el nombre de Ilha Azul, cubriendo servicios en el archipiélago de Azores y con la costa portuguesa. El 23 de agosto de 2007 tocó fondo en el puerto de Graciosa, siendo remolcado y reparado en Viana do Castelo, donde permaneció amarrado largas temporadas, lo mismo que en Aveiro, en el que se encontraba desde 2009.

Es un buque de 3.717 toneladas brutas, 1.189 netas y 1.188 toneladas de peso muerto y son sus principales dimensiones 99,52 metros de eslora total -90 metros entre perpendiculares-, 17 metros de manga, 10,52 metros de puntal y 4,25 metros de calado. Está propulsado por dos motores Deutz RBV12M350, con una potencia de 8.800 caballos que accionan dos ejes e igual número de hélices y le da una velocidad de 18 nudos. Puede transportar 1.200 pasajeros y 120 coches. Código IMO 7825980.

El ferry "Ilha Azul", atracado en el puerto de Graciosa (Azores)

Foto: Manuel Bettencourt

 



El ferry “Abel Matutes” es el barco más grande construido por Astilleros Barreras y de la flota de Balearia

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Para el próximo mes de mayo está prevista la entrega del nuevo ferry Abel Matutes, construido por encargo de la compañía Balearia y actualmente en fase de pruebas bajo la supervisión de los técnicos de Astilleros Barreras, en Vigo. A partir de entonces será el barco de su clase más grande de la Marina Mercante española, destinado a cubrir la línea Barcelona-Palma de Mallorca-Ibiza. Siguiendo la tradición de esta naviera, el nuevo buque figura inscrito en la matrícula naval de Santa Cruz de Tenerife.

Aunque figura como la construcción número 1.661 del astillero vigués, en realidad el barco ha sido construido, por subcontratación, en el astillero LISNAVE, en Setúbal (Portugal), al carecer Barreras de grada suficiente para un buque de estas dimensiones. Cuando se produjo su puesta a flote, el casco fue remolcado a los astilleros de Viana do Castelo, para proceder al pintado del casco y el 11 de diciembre de 2009 arribó al puerto de Vigo, tras la estela de los remolcadores Charuca Silveira y Ría de Vigo, siendo atracado en el muelle de reparaciones donde continuaron los trabajos, informan nuestros colegas Jaime Pons y Miguel Ángel Tárrago Nesta, en su web www.baixamar.com.

El 14 de enero de 2010, debido a un fuerte temporal reinante, el barco rompió amarras y colisionó contra el ferry SF Alhucemas, que se encontraba en la fase final de su acabado. Aunque se produjeron algunos daños, éstos no fueron especialmente graves gracias a la pericia de los prácticos y de los remolcadores del puerto de Vigo, por lo que los trabajos programados sufrieron un retraso menor.

Las pruebas de mar con propulsión propia comenzaron el 9 de febrero de 2010 y desde entonces se sigue trabajando de acuerdo con la programación prevista para proceder a la entrega del buque que, en su momento, marcará un nuevo hito en la historia de la marca Astilleros Barreras y de su compañía propietaria. Tendrá capacidad para 900 pasajeros, 2.300 metros lineales de carga para transportar un máximo de 1.000 coches y una velocidad de servicio de 23 nudos.

Es de observar que el ferry más grande construido hasta ahora en dicha instalación y en servicio es el buque Sorolla, de 172 metros de eslora y 26.916 toneladas brutas (GT), gemelo del Fortuny, ambos propiedad de Acciona-Trasmediterránea.  

El astillero vigués tiene en grada otro barco de similar eslora contratado por Naviera Armas –construcción número 1.666-, previsto para el próximo mes de noviembre y que, según ha trascendido, llevará el nombre de Volcán de Tegueste y se convertirá, entonces, en el barco más grande del armador canario, superando así a los buques Volcán de Tamadaba y Volcán de Tijarafe, que miden 154 metros de eslora.

En los últimos años, Astilleros Barreras ha adquirido un destacado protagonismo en la construcción de ferries tanto para armadores nacionales como extranjeros. La factoría remonta su tradición en este tipo de barcos a mediados de los años cincuenta, cuando construyó dos motonaves de pasajeros del Plan de Nuevas Construcciones de Elcano llamados Huesca y Teruel. Veinticinco años después, en 1980, Barreras entregó dos barcos contratados por ISNASA, Punta Europa y Bahía de Ceuta.

Tras un paréntesis en el que dominó la construcción de buques pesqueros y de otros tipos (portacontenedores, cableros, gaseros…), en 1993 se inició una nueva etapa con la construcción del ferry Ibn Batouta 2 y a partir de 1995 la trayectoria seguida ha sido incesante: Volcán de Tauce, Volcán de Tejeda, Sorolla, Volcán de Tindaya, Cote d’Albatre, Seven Sisters, Volcán de Tamasite, Volcán de Timanfaya, Volcán de Taburiente, Volcán de Tamadaba, Volcán de Tijarafe, Martin i Soler, Passió per Formentera, SF Alhucemas y Abel Matutes. Y en ese devenir tiene mucho que ver el buen quehacer de su presidente, José Francisco González Viñas y del equipo que dirige, pese a la dura competencia y la situación por la que atraviesa el sector.

El ferry "Abel Matutes", en dique seco en los astilleros de Setúbal

Panorámica del nuevo buque, en avanzado estado de construcción

Llegada a la ría de Vigo remolcado desde Viana do Castelo

Primera salida a la mar con propulsión propia, en su fase de pruebas

Fotos: Miguel Ángel Tárrago NestaJaime Pons (www.baixamar.com)