De la mar y los barcos


El patrullero oeánico “Yekuana” (PC-23), en viaje de entrega a Venezuela

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El patrullero venezolano “Yekuana” (PC-23) arribó ayer al puerto de Santa Cruz de Tenerife, en escala técnica de 24 horas, en el viaje de entrega a la Armada de la República Bolivariana de Venezuela, tras su reciente alistamiento en el astillero de Navantia en Puerto Real (Cádiz), donde ha sido construido.

El citado buque está al mando del capitán de corbeta Jesús Martín Acevedo, cuyos padres son naturales de Buenavista del Norte (Tenerife), informa el periódico tinerfeño “El Día” en su edición de hoy. A su llegada al puerto tinerfeño acudió a recibirle el cónsul general de Venezuela en Canarias, David Nievas Branchs. Está previsto que el nuevo buque arribe el próximo 30 de diciembre a la base naval de Puerto Cabello.

Se trata del tercero de los cuatro buques POVZEE encargados por el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela a la empresa española Navantia y ha sido construido en el astillero de Puerto Real. El buque fue oficialmente entregado el 7 de diciembre y hasta su salida de Cádiz ha permanecido en fase de adiestramiento de su tripulación.

El patrullero venezolano "Yekuana", ayer, en Santa Cruz de Tenerife

El patrullero oceánico “Yekuana” está capacitado para el desempeño de diferentes misiones como vigilancia y protección de la Zona Económica Exclusiva, protección del tráfico marítimo, defensa de intereses estratégicos, operaciones de búsqueda y salvamento, auxilio a otras unidades y humanitarias, control de contaminación marina, persecución del contrabando, tráfico de drogas e inmigración ilegal, vigilancia y obtención de información de inteligencia operativa o medioambiental, defensa de superficie y guerra electrónica pasiva.

De 2.450 toneladas de desplazamiento a máxima carga, mide 98,90 m de eslora total, 12,60 m de manga y 3,80 m de calado. El equipo propulsor está formado por cuatro motores MTU 12V2000 M50B, con una potencia de 5.900 caballos acoplados a dos ejes y hélices de paso variable, que le permite alcanzar una velocidad máxima de 24 nudos y mantener una velocidad de crucero de 18 nudos y una autonomía de 3.500 millas. La dotación está formada por 72 personas.

Los sistemas electrónicos han sido suministrados por la compañía holandesa Thales N.V. y consiste en un sistema de control de combate TNN Tacticos, director radar optrónico Sting EO Mk2, director radar optrónico Mirador y un radar multifuncional 3D Smart-S Mk2 EIF. El armamento está formado por un cañón Oto-Breda Super-Rapid 76/62 mm, a proa; un cañón Oerlikon Millenium de 35 mm, a popa; y dos ametralladoras de 12,7 mm. Dispone, asimismo, de un hangar y una cubierta de vuelo a popa para apontaje de helicópteros medianos.

El patrullero "Yekuana", el día de su puesta a flote en Navantia Puerto Real

Navantia ya ha entregado otros tres patrulleros de vigilancia de litoral (PVL), proyecto Avante 1400, todos los cuales pasaron en viaje de entrega por Santa Cruz de Tenerife. Se trata de los buques “Guaicamacuto”, “Yavire” y “Naiguatá”. El cuarto buque de la serie, “Tamanaco”, está previsto construirlo en los astilleros DIANCA, en Puerto Cabello (Venezuela) con transferencia de ayuda tecnológica española. Así lo ratificó el  comandante general de la Armada de Venezuela, almirante Diego Molero Bellavía, en el acto de entrega del buque “Yekuana”.

En mayo de 2009, DIANCA anunció el inicio de los trabajos con el corte de acero del bloque 103, aunque desde entonces no ha habido mayor información sobre el avance de los trabajos. Sin embargo, otras partes del «Tamanaco» ya están terminadas en España y esperan su traslado a Venezuela. En algún momento, por lo que se ha publicado, Navantia consideró que DIANCA no tenía capacidad técnica para realizar los trabajos y propuso completar la construcción del patrullero en España, tal como lo fueron los tres primeros buques.

Por lo que se refiere a la entrega de los buques del tipo POVZEE, concluirá a comienzos de 2012 con la recepción del buque “Kariña” (PC-24) y ha supuesto para la empresa española una facturación de 1.200 millones de euros. Los dos buques anteriores de la serie, llamados “Guaiquerí” (PC-21) y “Warao” (PC-22) también hicieron escala técnica en el puerto de Santa Cruz de Tenerife en sus respectivos viajes de entrega.

El contrato de los cuatro patrulleros de la clase “Guaiquerí y de los cuatro buques de vigilancia del litoral de la clase “Guaicamacuto” supone para Navantia en total cinco millones de horas de trabajo (1.456.900 horas para el astillero y 3.580.700 horas para la industria auxiliar) y fue firmado el 28 de noviembre de 2005, en el marco de un acuerdo bilateral entre Venezuela y España.

Fotos: Pepe Marrero y Navantia



El patrullero oceánico venezolano «Warao», en Tenerife, en viaje a Venezuela

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Atendiendo a una amable invitación del cónsul general de la República Bolivariana de Venezuela en Canarias, David Nieves Branchs, esta mañana hemos realizado una visita de cortesía al patrullero oceánico Warao (PC-22), que arribó a primera hora de hoy procedente de Cádiz en viaje oficial de entrega a la Armada Nacional del citado país.

El buque está al mando del capitán de fragata Julio César Rojas Velásquez, que también recibió a bordo a las autoridades militares de los tres Ejércitos. La escala es de 24 horas y mañana continuará su viaje de cruce del Atlántico, despachado por Vapores Suardíaz, hasta recalar dentro de seis días en el puerto de La Guaira.

El patrullero oceánico venezolano "Warao" (PC-22), atracado en el puerto de Santa Cruz de Tenerife

Visto de popa, por la banda de babor, poco después de su arribada

El patrullero oceánico Warao es el segundo de los cuatro buques del proyecto Avante 2200 (POVZEE) encargados por el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela a la empresa española Navantia. Entregado oficialmente el 2 de agosto, hasta su salida el pasado sábado de Cádiz ha permanecido en fase de adiestramiento y formación de su tripulación.

La entrega del nuevo buque, efectuada por la noche con el ceremonial acostumbrado, se realizó en presencia del almirante Gerson Padrón García, jefe de la Misión Naval Venezolana en España; contralmirante Jesús Clemente Roland, comandante de la Escuadra, que recibió el buque en nombre de la Armada venezolana; Bernardo Álvarez Herrera, embajador de Venezuela en España; Luis Cacho, consejero delegado de Navantia y Fernando Miguélez, director de la Unidad de Producción de Navantia en San Fernando-Puerto Real.

Los cónsules venezolanos David Nieves y Marcos Capote flanquean al cónsul de Finlandia en Santa Cruz de Tenerife

Los cónsules de Venezuela y Finlandia y el comandante del buque, CF Julio César Rojas Velásquez

El patrullero oceánico Warao está capacitado para el desempeño de diferentes misiones como vigilancia y protección de la Zona Económica Exclusiva, protección del tráfico marítimo, defensa de intereses estratégicos, operaciones de búsqueda y salvamento, auxilio a otras unidades y humanitarias, control de contaminación marina, persecución del contrabando, tráfico de drogas e inmigración ilegal, vigilancia y obtención de información de inteligencia operativa o medioambiental, defensa de superficie y guerra electrónica pasiva.

De 2.450 toneladas de desplazamiento a máxima carga, mide 98,90 m de eslora total, 12,60 m de manga y 3,80 m de calado. El equipo propulsor está formado por cuatro motores MTU 12V2000 M50B, con una potencia de 5.900 caballos acoplados a dos ejes y hélices de paso variable, que le permite alcanzar una velocidad máxima de 24 nudos y mantener una velocidad de crucero de 18 nudos y una autonomía de 3.500 millas. La dotación está formada por 72 personas.

Panorámica del puente de mando del patrullero "Warao"

Perspectiva del tronco central del patrullero "Warao"

Director radar optrónico del cañón de popa (35 mm)

Lanzador séxtuple de señuelos situado a la banda de babor

Los sistemas electrónicas, suministrados por la compañía holandesa Thales N.V., consiste en un sistema de control de combate TNN Tacticos, director radar optrónico Sting EO Mk2, director radar optrónico Mirador y un radar multifuncional 3D Smart-S Mk2 EIF. El armamento está formado por un cañón Oto-Breda Super-Rapid 76/62 mm, a proa; un cañón Oerlikon Millenium de 35 mm, a popa; y dos ametralladoras de 12,7 mm. Dispone, asimismo, de un hangar y una cubierta de vuelo a popa para apontaje de helicópteros medianos.

Cubierta de acceso al puente de mando por la banda de babor

Navantia ya ha entregado otros tres patrulleros de vigilancia de litoral (PVL), proyecto Avante 1400, todos los cuales pasaron en viaje de entrega por Santa Cruz de Tenerife. Se trata de los buques Guaicamacuto, Yavire y Naiguatá. El cuarto buque de la serie, Tamanaco, está previsto construirlo en los astilleros DIANCA, en Puerto Cabello (Venezuela) con transferencia de ayuda tecnológica española, pero, como ya publicamos en su momento, parece que no hay una decisión definitiva al respecto.

Aleta de estribor del buque y a popa ondea la bandera venezolana

El patrullero oceánico "Warao" (PC-22), visto de popa

Por lo que se refiere a la entrega de los dos buques restantes del tipo POVZEE, concluirá antes de finalizar 2011 (Yecuana, PC-23, en septiembre y Kariña, PC-24, en noviembre) y ha supuesto para la empresa española una facturación de 1.200 millones de euros. El primer buque de la serie, llamado Guaiquerí (PC-21) hizo escala los días 4 y 5 de mayo en el puerto de Santa Cruz de Tenerife.

El contrato de los cuatro patrulleros de la clase Guaiquerí y de los cuatro buques de vigilancia del litoral supone para Navantia en total cinco millones de horas de trabajo (1.456.900 para Navantia y 3.580.700 para la industria auxiliar) y fue firmado el 28 de noviembre de 2005, en el marco de un acuerdo bilateral entre Venezuela y España.

El nombre del barco rinde homenaje a la tribu indígena del delta del Orinoco

El patrullero debe su nombre a la etnia indígena venezolana con mayor tradición marinera, los warao o guaraúnos, que han desarrollado su cultura adaptada al medio acuático y han vivido a orillas de los caños que forman el delta del Orinoco, en las islas formadas con los sedimentos arrastrados por el caudaloso río. En su dialecto wirinoko o uorinoko, que quiere decir «el lugar donde se rema», el gentilicio de los warao se traduce como «habitantes del agua» y constituyen numéricamente la segunda etnia indígena del país.

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo



No está claro si el patrullero de altura “Tamanaco” será construido en Venezuela

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Como adelantamos en nuestra sección «Del acontecer marítimo», el pasado domingo 6 de marzo arribó al puerto de Santa Cruz de Tenerife, en escala técnica, el patrullero venezolano Naiguatá (GC-23), en viaje de entrega desde el astillero de Navantia, en San Fernando (Cádiz) a La Guaira, para su incorporación a la Armada de la República Bolivariana de Venezuela. En la mañana del día siguiente, lunes de Carnaval, siguió su camino.

Es el tercero de los cuatro buques de vigilancia de litoral contratados por el Gobierno venezolano, a los que se han bautizado con nombres de caciques de la historia de Venezuela. Los tres primeros han sido construidos en el astillero gaditano, mientras que el cuarto, que llevará el nombre de Tamanaco (GC-24), está previsto en la factoría DIANCA, en Puerto Cabello (Venezuela) y parece que no tiene fecha concreta.

El patrullero "Naiguatá", a su llegada a Santa Cruz de Tenerife

Por lo publicado en www.andaluciainformacion.es y www.el-carabobeño.com, parece que no está definido si el cuarto buque será construido en España o en Venezuela, de acuerdo con las cláusulas del contrato firmado en 2005, aduciendo posibles “dificultades técnicas” del astillero venezolano. Sin embargo, el contralmirante Douglas Ernesto Clemente explicó que el primer buque de guerra venezolano estará culminado en 24 meses y representa una inversión de 104 millones de euros.

A la factoría Diques y Astilleros Nacionales C. A. (DIANCA) le corresponde la construcción del bloque 103 y el ensamblaje final del nuevo buque bajo la supervisión de personal de Navantia. Mientras en Venezuela dicen que los trabajos siguen su “curso normal”, parece que no hay inversión disponible por lo que sería preciso disponer de capital estatal para adquirir los equipos y la tecnología que permita desarrollar los trabajos.

La serie "Guaicamacuto" la componen cuatro buques y éste es el tercero

No faltan ánimos a los trabajadores del astillero venezolano: “Cuando aquí llega un buque convertido en galleta, nosotros lo sacamos convertido en acero. Estamos en capacidad de eso y de más, porque en una oportunidad nosotros hicimos un buque petrolero denominado Borburata y no contábamos con la tecnología que hay en la actualidad; si nos dan las herramientas podremos hacer buques como ése y más. Señor Presidente: déle una mano a DIANCA, pues esta es una empresa estratégica para el Estado. Recuerde que aquí se reparan las unidades para el resguardo y la seguridad de Venezuela. Nosotros somos mano de obra calificada», afirman, convencidos. La capacidad profesional no se discute, pero la inversión, por un monto de 104 millones de euros, parece que está en entredicho.

Según se ha publicado, las instalaciones de DIANCA urgen ser modernizadas. “Las fosas están deterioradas y hacemos varadas porque los años nos han dado la suficiente pericia para hacerlo. El sincroelevador o syncrolift que tiene capacidad para 7.000 toneladas ya no levanta ni 3.500 toneladas, desconocemos si ese presupuesto ha llegado a DIANCA y qué ha hecho con ese dinero”.

“El galpón principal, la sala de bombas, la bomba que surte de agua las instalaciones, así como la planta eléctrica no funcionan. Cumplimos con los proyectos y trabajamos con las uñas. Hemos inventado herramientas y utilizado material reciclable para reparar y eso no es un secreto para nadie, recalcaron miembros del Sindicato Único de los Trabajadores de la Industria Naval y sus Similares (SUTINS), para quienes “esta realidad no es mentira».

“No sabemos cómo bajaremos las fragatas de la Armada que están en reparación, porque el syncrolift no está en condiciones. El presidente de la empresa, ingeniero Alfredo Pineda, ha reconocido que DIANCA urge ser modernizada Y existe un proyecto para tal fin”.

El cuarto buque, según contrato, será construido en Venezuela

Según lo publicado, el 27 de mayo de 2009, se inició la construcción del primer buque de guerra de fabricación cien por cien venezolana, con el acto del corte de acero del Bloque 103 del patrullero Tamanaco (GC-24) y se efectuó en el taller principal del astillero utilizando un pantógrafo que realizó un corte con plasma por ser un proceso que brinda mayor productividad, ya que la velocidad es de hasta seis veces mayor al utilizado con frecuencia en este tipo de trabajos conocido como oxicorte.

El patrullero Guaicamacuto (GC-21), cabeza de serie, fue entregado el 8 de abril de 2010. El acto de recibimiento, con la presencia del presidente Hugo Chávez, se celebró en la base naval “C/A Agustín Armario”, en Puerto Cabello. Chávez calificó entonces como “una señal de buen augurio” los acuerdos que su gobierno firmó con España para la construcción de tres patrulleros de litoral y cuatro patrulleros oceánicos que “fortalecerán la soberanía nacional”. La salvaguarda del mar territorial, la zona contigua y la Zona Económica Exclusiva de Venezuela abarca una superficie de más de 600.000 kilómetros cuadrados.

El 16 de diciembre de 2010, la página web andaluza publicó que el secretario general de la Federación de Industria de UGT-MCA, Diego Peces, asegura que la compañía de construcción naval «tiene difícil» conseguir a corto plazo nuevos contratos, tanto en el sector civil como militar, debido a los frentes políticos que el Gobierno español mantiene abiertos con los países que, en principio habían mostrado interés, en adquirir alguno de los productos de Navantia, como es el caso de Marruecos o Venezuela.

El patrullero "Naiguatá", en pruebas de mar

En el caso de Venezuela, el secretario general de la Federación del Metal de MCA-UGT puso de manifiesto que «aunque el Gobierno de Hugo Chávez está muy contento con los barcos que ha construido Navantia, las fricciones existentes con el Gobierno español por el tema del etarra Arturo Cubillas no está ayudando para que Venezuela amplíe el contrato de las patrulleras».

Navantia, por su parte, no ha querido confirmar oficialmente si la construcción del cuarto buque se hará en el astillero de San Fernando (Cádiz), ya que se trata de una decisión que debe tomar el Gobierno de Venezuela. «Se trata de un secreto a voces entre los trabajadores de los astilleros gaditanos y podría deberse a supuestos ‘problemas’ que tendría la República Bolivariana de Venezuela para asumir dicha construcción», dicen fuentes sindicales.

El convenio estipula la construcción de cuatro Buques de Vigilancia Litoral (BVL) nombrados Guaicamacuto (GC-21), Yavire (GC-22), Naiguatá (GC-23) y Tamanaco (GC-24), y cuatro Patrulleros Oceánicos de Vigilancia de la Zona Económica Exclusiva nombrados Guaiquerí (PC-21), Warao (PC-22), Yekuana (PC-23) y Kariña (PC-24), por un importe de 1.200 millones de euros y cinco millones de horas de trabajo. De los cuatro primeros, los tres construidos en Navantia ya han sido entregados y los cuatro restantes, están a flote y en avanzado estado de armamento a flote. Queda por saber qué va a pasar con la construcción del buque Tamanaco.

La construcción de estos buques es consecuencia del acuerdo bilateral entre la República Bolivariana de Venezuela y el Ministerio de Defensa del Reino de España suscrito en el año 2005, con el fin de desarrollar actividades de cooperación tecnológica-industrial entre ambos países. El acuerdo fue firmado entre la Armada Nacional Bolivariana y Navantia.

Al igual que sus gemelos, el patrullero de altura Naiguatá está capacitado para realizar diferentes misiones como vigilancia y protección de la zona litoral, protección del tráfico marítimo, asistencia sanitaria a otros buques, lucha contraincendios externo, lucha y control de la contaminación marina, transporte de personal y provisiones, operaciones de búsqueda y rescate, intervención rápida, apoyo a buceadores, defensa de superficie y guerra electrónica pasiva. 

La quilla del patrullero Naiguatá fue puesta en grada el 28 de octubre de 2008 y fue botado el 24 de junio de 2009. Es un buque de 1.453 toneladas de desplazamiento, mide 79,90 metros de eslora y puede alcanzar una velocidad máxima de 22 nudos. El armamento está formado por dos cañones, uno de 76/62 mm y otro Oerlikon Millenium de 35 mm. A popa dispone de una cubierta de vuelo para un helicóptero mediano. Tiene una autonomía de 4.000 millas a una velocidad de 16 nudos y lleva una dotación de 44 personas.

El buque-escuela "Simón Bolívar", construido en 1980 en España

En astilleros españoles se han construido otros dos buques para la Armada de Venezuela: el buque-escuela Simón Bolívar (BE-11), en Astilleros y Talleres Celaya, en servicio desde el 8 de diciembre de 1980 y el buque oceanográfico Punta Brava (BO-11), en servicio desde el 24 de marzo de 1991. Ambas unidades hicieron escala en sus respectivos viajes de entrega en el puerto de Santa Cruz de Tenerife.

El grueso de la Marina venezolana está compuesta por seis fragatas de construcción italiana clase Lupo construidas hace treinta años: Mariscal Sucre (F-21), en servicio desde el 14 de julio de 1980 y modernizada en EE.UU. con electrónica israelí; Almirante Brión (F-22), en servicio desde el 7 de marzo de 1981 e igualmente modernizada con la misma tecnología; General Urdaneta (F-23), en servicio desde el 8 de agosto de 1981; General Soublette (F-24), en servicio desde el 4 de diciembre de 1981; General Salom (F-25), en servicio desde el 3 de abril de 1982; y Almirante García (F-26), en servicio desde el 30 de julio de 1982. Estos cuatro buques están en fase de modernización en los astilleros DIANCA.

Las fragatas clase "Mariscal Sucre" son de factura italiana

Dispone también de una apreciable fuerza anfibia, compuesta por cuatro buques LST de la clase Capana y construidos en 1984 en Corea del Sur: Capana (T-61) y Esequibo (T-62), entregados el 24 de julio del citado año; Goajira (T-63) y Los Llanos (T-64), entregados el 1 de noviembre siguiente. El 23 de septiembre de 2011 se incorporó un buque de apoyo logístico de flota llamado Ciudad Bolívar (T-81), asimismo construido en astilleros de Corea del Sur.

Por lo que se refiere al arma submarina, mantiene dos submarinos oceánicos convencionales tipo 209 de construcción alemana, Sábalo (S-31) y Caribe (S-32), en servicio desde agosto de 1976 y marzo de 1977. El primero de ellos, al que recordamos visitarlo en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, fue modernizado en los astilleros DIANCA y puesto de nuevo a flote el 10 de noviembre de 2009, con gran pompa presidida por el presidente de la República, fecha en la que también se presentó el segundo patrullero construido en España, Yavire (GC-22). El segundo submarino sigue en seco en las citadas instalaciones, en trabajos de modernización con la incorporación de tecnología nacional.

Fotos: Antonio Sáez, Navantia, Armada de la República Bolivariana de Venezuela y Jeffrey W. Loshaw



«Yavire», nacido bolivariano

Juan Carlos Díaz Lorenzo

En su viaje de entrega, el pasado 25 de noviembre arribó al puerto de Santa Cruz de Tenerife el patrullero de altura venezolano Yavire (GC-22) y el 3 de diciembre llegó al puerto de La Guaira, donde, dos días después, fue visitado por el presidente de la República y recibió todo tipo de elogios, como se puede leer en la prensa, calificándolo como “un gran barco de guerra” que servirá para la defensa del país.

Se trata del segundo de una serie de cuatro buques de la clase Guaicamacuto, construido en los astilleros de Navantia en la factoría de San Fernando, donde fue botado el 11 de marzo de 2009 y entregado oficialmente el 8 de noviembre de 2010. Ostenta el nombre de uno de los caciques indígenas de la región guayanesa del Caroní, muerto en Caicara de Maturín.

El proyecto de estos buques, denominados por la Armada venezolana Buques de Vigilancia Litoral (BVL), son un desarrollo avanzado de los patrulleros de altura españoles de la clase Serviola, aunque incorporan elementos propios del nuevo Buque de Acción Marítima (BAM) de la Armada española.

Los patrulleros de la clase Guaicamacuto están asignados al Comando de Guardacostas de Venezuela y tienen capacidad para cumplir diversas misiones, como la defensa del tráfico marítimo, vigilancia de pesquerías, protección contra el contrabando y el narcotráfico, asistencia sanitaria, lucha contra la contaminación marina, transporte de personal y provisiones, operaciones de búsqueda y rescate, intervención rápida, apoyo a buceadores, defensa de superficie y guerra electrónica pasiva, entre otros.

El patrullero "Yavire" arriba al puerto de Santa Cruz de Tenerife

Es el segundo buque de la serie «Guaicamacuto»

Pueden transportar una fuerza de 30 infantes de marina con sus equipos y apoyo de fuerzas anfibias y buzos, para lo que tiene una rampa a popa para la maniobra de embarcaciones ligeras tipo zodiac. Dispone, asimismo, una cubierta de vuelo para operaciones de un helicóptero tipo medio.

El primer buque de la clase, Guaicamacuto (GC-21), fue entregado oficialmente el 2 de marzo de 2010 y el cuarto y último, Tamanaco (GC-24), saldrá de la factoría de Diques y Astilleros Nacionales, C. A. (DIANCA) en Puerto Cabello (Estado Carabobo, Venezuela), con la asistencia técnica de Navantia. Los dos buques intermedios llevan los nombres de Yavire (GC-22) y Naiguatá (GC-23).

Con un desplazamiento de 1.500 toneladas estándar y 1.720 a plena carga, son sus principales dimensiones 79,90 metros de eslora total, 11,50 de manga y 7 de calado. Está propulsado por dos motores MTU 16V 1163 TB93, de 7.900 caballos cada uno, que accionan igual número de ejes y hélices de paso variable y le permite alcanzar una velocidad máxima de 22 nudos. La autonomía es de 4.000 millas a una velocidad económica de 16 nudos. La tripulación está formada por 34 personas y dispone de alojamiento para otros 30 infantes de marina o afines.

El armamento está formado por un cañón Oto Melara 76/62 mm Compact, un cañón antiaéreo Oerlikon Millenium GMD-008 de 35 mm y dos ametralladoras Browning M-2, de 12,7 mm. Instala un sistema de combate Thales NL/FC, asistido por un radar Thales Variant 2D en banda I/G; un radar de control de tiro Thales Sting EO Mk.2 banda I/K; un director de tiro óptico TV/IR Thales Mirador, así como un sistema satelital de comunicaciones y otros equipos estándares.

Fotos: Antonio Sáez



“Juan Carlos I”: un barco digno del Rey

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Navantia entregó el pasado 30 de septiembre el buque LHD Juan Carlos I (L-61) a la Armada Española, en el transcurso de un acto oficial celebrado en el Arsenal Militar de Ferrol. Su Majestad el Rey presidió la ceremonia de recepción del nuevo barco, que es el mayor de todos los construidos por Navantia y, asimismo, de la Armada Española.

A su llegada al muelle nº 5 del Arsenal de Ferrol, Don Juan Carlos fue recibido por el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo; la ministra de Defensa, Carme Chacón Piqueras y el almirante jefe de Estado Mayor de la Armada, almirante general Manuel Rebollo García. Seguidamente, el Rey fue saludado por la presidenta del Parlamento de Galicia, Pilar Rojo Noguera; el delegado del Gobierno en Galicia, Antón Louro Goyanes; el alcalde de Ferrol, Vicente Luis Irisarri Castro, y el almirante jefe del Arsenal de Ferrol, vicealmirante Santiago Bolíbar Piñeiro.

Tras los honores de ordenanza y pasar revista, Su Majestad recibió el saludo de las autoridades civiles y de Defensa asistentes, entre las que se encontraban el jefe de Estado Mayor de la Defensa, general del aire José Julio Rodríguez Fernández; el secretario de Estado de Defensa, Constantino Méndez Martínez; la subsecretaria de Defensa, María Victoria San José Villacé; el presidente de Navantia, Aurelio Martínez Estévez; el director de la factoría Navantia-Ferrol, Esteban García Villasánchez; el jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, general Fulgencio Coll Bucher, y el jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire, José Jiménez Ruiz.

A continuación, el Rey concedió permiso al almirante jefe de Estado Mayor de la Armada para comenzar la ceremonia de entrega del buque Juan Carlos I a la Armada. Tras la revista de inspección por parte del jefe de la Inspección de Control y Obras y la Comisión Inspectora, el almirante jefe del Arsenal de Ferrol, en representación de la Armada, firmó con el director de Navantia la entrega oficial.

Después de las palabras de la ministra de Defensa, que manifestó que el mejor buque de las Fuerzas Armadas sólo podía llevar el nombre «de quien mejor encarna los valores de la libertad, del respeto y de concordia de la España de la democracia y de la Constitución», Don Juan Carlos hizo entrega al comandante del buque Juan Carlos I, capitán de navío Cristóbal González-Aller Lacalle, de la Bandera, que había sido bendecida por el director de Asistencia Religiosa de la Armada.

El almirante de la Flota dio posesión del mando del buque al comandante y, tras el embarque de la dotación, tuvo lugar el izado de la Bandera, la interpretación del Himno Nacional y del Himno de la Armada, una salva de honor y una parada militar. Su Majestad embarcó seguidamente en el buque Juan Carlos I, donde fue recibido por su comandante. El Rey recorrió varias cubiertas, el puente y el primario de vuelo, firmó en el libro de honor y se reunió con la dotación en la cubierta de vuelo. Un vino de honor en el Patio de Poniente, cuyo brindis corrió a cargo de la ministra de Defensa, puso fin a los actos. 

El buque LHD "Juan Carlos I" es el mayor de la Armada Española

Alta en la Armada

A partir de ese momento, el buque Juan Carlos I causó alta en la Lista Oficial de Buques de la Armada y pasó a tercera situación con la designación y el nombre asignados, por resolución 600/14700/2010, de 16 de septiembre, del AJEMA, publicada en el Boletín Oficial de Defensa el 28 de septiembre.

La construcción del buque Juan Carlos I ha supuesto para Navantia 6,5 millones de horas de producción y 850.000 horas de trabajos de ingeniería, lo que se traduce en algo más de cuatro mil empleos, entre directos e indirectos. Un total de 33 empresas auxiliares -un 90 % de ellas españolas y la mayoría ubicadas en la zona de Ferrol-, han participado en las distintas fases de construcción y armamento a flote. Y, sobre todo, el nuevo buque supone un gran respaldo a nivel internacional, proyectando así el prestigio logrado en las últimas décadas en la construcción de buques militares.

Entre los días 24 de mayo y 2 de junio, Navantia y la Armada efectuaron, de acuerdo con el calendario previsto, el segundo ciclo de pruebas de mar del buque Juan Carlos I, con resultados satisfactorios, de modo que, como señala nuestro estimado amigo y reconocido especialista Javier Álvarez Laita (infodefensa.com) “el comportamiento de la nave ha sido excelente, obteniéndose una velocidad sostenida superior a la inicialmente prevista y mostrándose como un buque muy dócil, con gran capacidad de giro en escaso espacio, gracias a su sistema de propulsión mediante pods”. Se trata del primer buque de estas características en usar pods para su gobierno y propulsión.

El nuevo barco llama poderosamente la atención por su tamaño

El buque Juan Carlos I llama poderosamente la atención por su tamaño. Para muestra, la foto en la que aparece navegando en aguas gallegas junto al portaaeronaves Príncipe de Asturias, y que ilustra esta crónica, pone de manifiesto lo que decimos.

Catalogado en sus inicios como Buque de Proyección Estratégica (BPE), se trata, en realidad, de un buque anfibio que parece inspirado, en cierto modo, en la clase norteamericana Wasp[1], diseñado para efectuar diversas misiones, tanto anfibias como de proyección de fuerza, apoyo humanitario y portaaeronaves auxiliar.

El nuevo buque es el resultado de la experiencia que Navantia y la Armada han adquirido en los últimos años con la construcción y operatividad de los buques Príncipe de Asturias y los buques LPD de la clase Galicia y, en el caso del astillero heredero de Bazán, del portaaeronaves Chakri Naruebet, construido para la Real Marina Tailandesa. 

Capacidades operativas

De ahí, pues, que el buque Juan Carlos I combine una gran capacidad de carga y operación de aeronaves y vehículos acorazados y ligeros, dotado de una espectacular diafanidad y amplitud de las cubiertas de hangar y de cargas pesadas[2], así como de la cubierta de vuelo, para lo cual se ha aprovechado al máximo la manga.

El garaje y el hangar están dispuestos en dos niveles de seis mil metros cuadrados cada uno y se trata de espacios versátiles, con capacidad para 6.000 toneladas de carga. Posee un dique inundable donde puede alojar cuatro transportes de desembarco anfibio LCM-1E y cuatro supercat o un hovercraft LCAC.

En la segunda cubierta se encuentra el dique dotado de un rompeolas central y un gran portalón a popa  y, como novedad y a diferencia de los buques LPD clase Galicia –dotados de rampa de madera y bodega con un pilar central-, esta puerta es doble, de forma que la parte superior puede abrirse independientemente para facilitar la ventilación del gran garaje cuando los vehículos ponen sus motores en marcha. Los elevadores están montados en la misma posición que sus predecesores, prescindiendo de medios laterales.

Los vehículos ligeros van alojados en el nivel superior, que ocupa una superficie de 2.046 metros cuadrados. Los vehículos pesados, situados en el nivel inferior, disponen de una superficie de 1.400 metros cuadrados, así como otros 975 metros cuadrados en el caso de que se emplee el dique inundable.

Navegando en unión del portaaeronaves «Príncipe de Asturias»

Puede embarcar un máximo de 19 aviones tipo AV-8B Harrier II Plus o 30 helicópteros NH90 ó 10 helicópteros pesados Boeing CH-47 Chinook o 12 helicópteros NH90 y 11 aviones AV-8B Harrier II Plus o 10 aviones F35B o Harrier cuando actúe como portaaviones, en los periodos en los que el buque Príncipe de Asturias no esté operativo. El hangar mide 990 metros cuadrados en configuración anfibia y 3.046 metros cuadrados en configuración aérea[3].

La dotación propia del nuevo buque se cifra en 247 personas, gracias a su elevado nivel de automatización, aunque puede embarcar 1.435 personas durante un período máximo de un mes[4]. El 20 % de la habilitación está preparada para embarcar personal femenino y, asimismo, dispone de una amplia sala de hospitalización con sus secciones específicas (UCI, infecciosos…) para su utilización en caso de catástrofes. Asimismo cuenta con dos quirófanos, sala de odontología, enfermería, rayos X, laboratorio y farmacia.

Con un desplazamiento de 27.079 toneladas, el buque mide 230,82 metros de eslora total, 32 metros de manga, 27 metros de puntal y 6,90 metros de calado máximo. La cubierta de vuelo, dotada de ski-jump de 12º de elevación, tiene una longitud de 202,30 metros. Un total de 122 bloques componen la construcción modular, de los cuales un 60 % han sido elaborados en la factoría de Fene (antigua ASTANO), siendo trasladados por medio de gabarras para su integración en la grada de Navantia Ferrol.

El equipo propulsor es del tipo COGLAG (combined diesel-electric and gas turbine) y está formada por dos motores MAN y una turbina de gas General Electric, alojados en cámaras independientes y acoplados a los respectivos sistemas de producción de energía eléctrica. Dos pods azimutales situados a popa, cada uno de ellos activado por un motor eléctrico de 11 megawatios de potencia, accionan dos hélices de palas fijas de 4,5 metros de diámetro, una delantera y otra trasera.

Dichos pods son los mayores construidos por el fabricante alemán Schottel y figuran entre los pocos ejemplares similares existentes. La velocidad alcanzada en las pruebas oficiales fue de 21 nudos, que es la contratada para operaciones aéreas. En operaciones anfibias, la velocidad es de 20 nudos. La máxima sostenida, de 19 nudos y la velocidad económica, de 15 nudos y a dicho régimen posee una autonomía de 9.000 millas.

A bordo del buque Juan Carlos I se han instalado prototipos de diversos equipos y sistemas. Destacan los complejos sistemas de estanqueidad de zonas de fuego en las grandes cubiertas de hangar y garaje, mediante mamparos desplegables; así como los radares de la familia Lanza desarrollados por Indra o el sistema de combate Scomba, de Navantia Faba, que será instalado en breve. En una primera fase contará con cañones de 20 milímetros y ametralladoras de 12,7 milímetros, y en un futuro manejará un sistema antimisil de defensa de punto (tipo ESSM o RAM). 

El personal que ha participado en la construcción, en la cubierta de vuelo

Una labor muy compleja

La construcción de un buque del tipo que nos ocupa es una labor eminentemente compleja. Un proceso muy largo en el que se detectan y se resuelven todas aquellas disfunciones de diseño o de construcción que pueden afectar a su vida futura De ahí la importancia de los sucesivos periodos de pruebas dedicados a ensayar a fondo el buque y todos sus equipos. Y el desafío más importante surgió en el equipo propulsor.

En la prueba inicial de los generadores diesel, en el verano de 2009, el motor de babor falló rompiendo una biela y provocó averías que no permitían su reparación. “Ello obligó –señala Álvarez Laita- a cambiar el motor completo extrayéndolo por el techo de la cámara de máquinas hasta la cubierta del garaje de vehículos pesados y por allí, en una plataforma diseñada expresamente”.

Se trata de motores diseñados por la empresa alemana MAN Diesel & Turbo SE, uno de los líderes mundiales en diesel para propulsión marina y generación de energía eléctrica. Están fabricados bajo licencia por Navantia en la fábrica de motores de Cartagena. Por cuestión de fechas el nuevo motor se fabricó en Alemania y se instaló a bordo en febrero de 2010, estando desde entonces a pleno rendimiento. Por indicación expresa del fabricante, el motor de estribor también se modificó para evitar que se pudiera repetir el problema. Todo parece indicar que se trata de un problema de diseño, felizmente resuelto.

En las primeras pruebas de la propulsión se detectaron igualmente vibraciones y simultáneamente se detectó cavitación en las palas delanteras de las hélices de los pods de propulsión. La empresa alemana Schottel GmbH encargó al Marine Research Institute, situado en Wageningen (Holanda), el estudio de la situación originada. La solución ha sido una nueva carena en forma de gota de agua alrededor de los encastres de los pods, sustituyendo a la anterior de forma redondeada. El rediseño de las palas de las hélices delanteras de los propulsores se resolvió también de forma satisfactoria y el buque realizó nuevas pruebas de mar los días 24 y 25 de agosto, a unas 15 millas de la ría ferrolana, con el apoyo de la fragata Álvaro de Bazán.

Este tipo de situaciones son normales en buques que, como en el caso del LHD[5] Juan Carlos I, son cabezas de una serie. Cuando se detectan, se resuelven durante los periodos de pruebas para garantizar el correcto funcionamiento y, a pesar de lo llamativas que resultan, no tienen mayor trascendencia. 

La experiencia de Navantia, sucesora de Bazán, ha sido decisiva

Principales hitos

El diseño del nuevo buque fue aprobado en septiembre de 2003 y el contrato para su construcción fue adjudicado en marzo de 2004. La fabricación de los primeros bloques comenzó en mayo de 2005. La puesta de quilla se celebró en julio de 2006 y la botadura, con el madrinazgo de la reina Sofía y en presencia del Rey y de la familia real, se efectuó el 10 de marzo de 2008. La construcción del buque ha supuesto una inversión de 360 millones de euros.

Unos días después, el 18 de abril, cuando el barco se encontraba atracado en fase de armamento, se rompió la estacha de popa debido a la fuerza del viento. El barco comenzó a separarse del muelle y, dada la alarma, acudieron en su ayuda cinco remolcadores y el personal de servicio, logrando amarrarlo de nuevo sin mayores consecuencias.

El 22 de septiembre de 2009, con la ayuda de dos remolcadores, se hizo a la mar por primera vez para realizar sus primeras pruebas en mar abierto.  El 24 de mayo de 2010 comenzaron las últimas pruebas en alta mar, que se dieron por finalizadas el 2 de junio siguiente. La fecha inicial para su entrega a la Armada se había fijado para el 24 de junio, onomástica del rey Juan Carlos, si bien, por diversas circunstancias, se aplazó hasta el 30 de septiembre.

El buque Juan Carlos I relevará a los buques anfibios tipo LST Hernán Cortés (L 41) y Pizarro (L 42), de construcción norteamericana y conocidas como “las cornudas” –se trata de dos buques de la clase Newport– por los peculiares dispositivos para el desembarco que llevan a proa.

Los buques para la Armada de Australia pertenecen al modelo español

Barcos para Australia

Como se sabe, el buque de la clase Juan Carlos I ha sido seleccionado por la Real Marina Australiana, tras un riguroso concurso internacional, para construir dos buques LHD, similares en un 90 % al cabeza de serie. El contrato fue firmado el 23 de noviembre de 2007 y les han sido asignados los nombres de CanberraAdelaide.

La construcción de ambos buques será realizada por Navantia y el astillero australiano BAE Systems Australia Defense, con un reparto de carga de trabajo del 80 % y 20 %, respectivamente. La factoría de Fene-Ferrol de Navantia se ocupa de la construcción del casco hasta la cubierta de vuelo, mientras que el contratista australiano realizará la superestructura. Navantia suministra también los motores y el sistema integrado de control de plataforma.

La quilla del buque Canberra fue puesta en grada en septiembre de 2009 y en el caso del segundo, el primer corte de chapa se produjo el día 2 de febrero de 2010, siete semanas antes de lo inicialmente previsto.  

Cuando finalice la construcción de las estructuras principales de ambos buques, serán trasladados a Australia para su acabado y pruebas. El viaje se realizará a bordo del buque dique para cargas pesadas Blue Marlin. Navantia ya tiene cerrado el acuerdo con la compañía holandesa Dockwise para efectuar en el verano de 2012 el traslado del buque Canberra y dos años después, el del buque Adelaide. 

Fotos: Navantia


[1] Carece del ski-jump, es algo mayor, y el garaje no puede ser utilizado como ampliación del hangar.

[2] Garaje de vehículos pesados de 1.410 metros cuadrados; garaje de vehículos ligeros de 1.880 metros cuadrados; hangar de 990 metros cuadrados y área de municio0nes de 600 metros cuadrados.

[3] Las capacidades de apontaje son las siguientes: 6 puntos para aviones Harrier, F35B o helicópteros; 4 puntos para helicópteros pesados CH-47 Chinook y un punto a popa para V-22 Osprey.

[4] Estado mayor: 103; personal fuerza de desembarco: 890; Grupo Naval de Playa: 23; dotación Unidades Aéreas Embarcadas: 172.

[5] LHD corresponde al concepto Landing Helicopter Dock, es decir, desembarco + helicópteros + dique.



La Real Armada de Noruega rinde honores a Thor Heyerdhal

Juan Carlos Díaz Lorenzo

La Real Armada de Noruega rinde honores a la memoria del antropólogo y explorador Thor Heyerdhal (1914-2002), con la quinta y última de las fragatas construidas en los astilleros de Navantia, en Ferrol. Los cuatro buques anteriores de la misma serie ostentan los nombres de Fridtjof Nansen (F-310), Roald Amundsen (F-311), Otto Sverdrup (F-312) y Helge Ingstad (F-313), respectivamente.

Entre el 31 de agosto y el 2 de septiembre pasados, el buque Thor Heyerdhal realizó una serie de pruebas de mar de evaluación de propulsión, equipos y sistemas, previas a las oficiales,  previstas para el próximo mes de octubre, con la presencia del personal designado por la Real Armada de Noruega. En mayo pasado se realizaron las pruebas en puerto y del sistema de combate Aegis, dotado de radar SPY 1F.

La fragata Thor Heyerdhal (F-314) fue botada el 11 de febrero de 2009 y su entrega oficial está prevista a comienzos del próximo año. El contrato para la construcción de los cinco buques entró en vigor en junio de 2000, tiene un monto de 1.100 millones de euros y ha supuesto un notable respaldo para el prestigio de la construcción naval militar española.

Botadura de la fragata "Thor Heyerdhal" por la grada de Navantia Ferrol

Los buques para Noruega están inspirados en las F-100 españolas

El diseño de estos buques de acción antisubmarina está inspirado en la clase española Álvaro de Bazán (F-100), aunque son de menor tamaño y con modificaciones en el diseño para adaptarse a las costas de los fiordos y los archipiélagos noruegos.

Son buques de 133,25 metros de eslora total, 16,80 de manga, 9,50 de puntal a la cubierta principal y 4,90 de calado, datos que configuran un buque de 5.130 toneladas de desplazamiento a plena carga y una dotación de 120 personas, a las que pueden sumarse otras 26 del mando de la Flota o personal de adiestramiento.

Entre las soluciones técnicas innovadoras, derivadas de requisitos específicos de la Real Marina Noruega y aplicadas por primera vez, figuran la utilización del programa RDD-100 como instrumento de ingeniería de sistemas para el control y trazabilidad de especificaciones, diseño y pruebas, así como el empleo de realidad virtual para comprobación del diseño de lugares específicos como el puente de mando, la sala operativa del radar SPY-1F, sala de máquinas y el hangar. Las alturas de techos y consolas, caso del puente de mando, están adaptadas a la estatura media de los noruegos, algo mayores que los estándares habituales.

El equipo de propulsión está formado por un sistema combinado diesel-gas CODAG: dos turbinas de gas y dos motores diesel Bazán Bravo 12V, acoplados mediante reductoras a dos ejes y hélices de paso variable, con una potencia de 4,5 megawatios y una velocidad máxima de 26 nudos.

El armamento está formado por cuatro tubos lanzatorpedos Sting Ray, un cañón Oto Breda de 76 mm, cesta de cargas de profundidad, un lanzador para 31 misiles antiaéreos Mk41 VSL ESSM, cuatro Browning M2HB HMG y ocho misiles anti-buque NSM, de fabricación noruega. Para la acción antisubmarina dispone, además, de un helicóptero MH1 NH90, estacionado a bordo y equipado con cargas de profundidad y torpedos Sting Ray.

La fragata noruega "Thor Heyerdhal", en aguas de Ferrol

Thor Heyerdhal, a quien conocimos personalmente, pues vivió y realizó una parte de sus últimos proyectos en el parque etnográfico de las pirámides de Güímar (Tenerife), disfrutó desde la Segunda Guerra Mundial del mecenazgo de la familia Olsen, lo que le permitió emprender nuevas aventuras.

En 1947 se hizo célebre con la expedición Kon-Tiki, que recorrió 4.700 millas desde Perú hasta las islas Tuamotu, en la Polinesia, a bordo de una balsa fabricada con troncos, plantas y otros materiales del altiplano y tripulada por otros cinco hombres, además de Heyerdahl: Knut Haugland, Bengt Danielsson, Erick Hesselberg, Torstein Raaby y Herman Watzinger. El viaje duró 101 días y consiguió demostrar sus teorías de que no había razones técnicas que hubieran impedido el establecimiento de los habitantes prehistóricos de América del Sur en la Polinesia.

Thor Heyerdahl (1914-2002)

A partir de entonces, Heyerdhal estuvo presente en otros proyectos, algunos de envergadura, como las balsas de papiro Ra y Ra II, con las que pretendía demostrar que los antiguos egipcios podrían haber alcanzado las costas americanas, y con la segunda de ellas se embarcó desde las costas de Marruecos, el 17 de mayo de 1970, a través del Océano Atlántico. Otros proyectos, como Tigris (cultura del valle del Indo y Mesopotamia), la búsqueda de Odin, en Azov, y las pirámides de Güímar, conquistaron el interés mundial por el trabajo de este singular personaje, aunque sus teorías no siempre fueron compartidas por la comunidad científica.

Fotos: Navantia (fragata Thor Heyerdhal)



Entrega oficial del BAC “Cantabria” a la Armada Española

Juan Carlos Díaz Lorenzo

La Armada Española recibió hoy el nuevo buque de aprovisionamiento de combate Cantabria (A 15), en el transcurso de un acto oficial celebrado en la base naval de Rota (Cádiz). La entrega se produce con bastante retraso sobre la fecha inicialmente prevista, y en los últimos siete meses, aunque ya había superado con éxito las pruebas de mar y operativas de aprovisionamiento en alta mar, el buque ha permanecido amarrado ultimando detalles en el muelle del astillero de Navantia en Puerto Real.

El acto estuvo presidido por el almirante general jefe del Estado Mayor de la Armada, Manuel Rebollo García y contó con la asistencia, entre otras autoridades, del presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla; el director de la SEPI, Enrique Martínez Robles y el presidente de Navantia, Aurelio Martínez Estévez. Entre los presentes, además, el embajador de Noruega en España, Per Luudwig Magnus. Según ha trascendido, países como el suyo y Canadá han mostrado interés en adquirir unidades de características similares al BAC Cantabria

Tras la preceptiva inspección del nuevo buque, el almirante jefe del Apoyo Logístico de la Bahía de Cádiz, José Ángel Pita Rodrigo, firmó el acta de entrega junto al director de Navantia y, tras la bendición de la bandera del buque por el vicario castrense, el almirante general jefe de Estado Mayor de la Armada (AJEMA) hizo entrega de la bandera al comandante del BAC Cantabria. A continuación se procedió al embarque de la dotación del buque y al izado de la bandera y, posteriormente, el almirante de la Flota (ALFLOT), Juan Carlos Muñoz-Delgado y Díaz del Río, dio posesión del buque a su comandante. El himno de la Armada y el desfile de la fuerza militar presente puso broche final a la ceremonia de entrega, momento en el que el AJEMA y el presidente cántabro subieron a bordo para firmar en el Libro de Honor. 

Estampa marinera del BAC "Cantabria", en pruebas de mar

En la madrugada del 19 de julio de 2008 fue puesto a flote y dos días después se celebró la ceremonia de bautizo con el barco atracado al muelle de armamento del astillero de Puerto Real, en la que actuó de madrina Aurora Díaz Abella, esposa del presidente de la Comunidad Autónoma de Cantabria, que pretendía que la entrega oficial se celebrase en Santander, aprovechando el acto para hacerle entrega de la bandera de combate. Al final, el Ministerio de Defensa decidió, tras varios aplazamientos, que se hiciera en la base naval de Rota, como así ha sido. La decisión de bautizar al nuevo buque con el nombre de Cantabria supone un «reconocimiento a la estrecha relación que ha existido a lo largo de la historia entre esta región y la Armada».

El estudio y definición del nuevo buque fue realizado por la Armada en 2003. Es una versión mejorada y diferenciada del AOR Patiño, construido en los astilleros de la Empresa Nacional Bazán, en Ferrol y entregado en 1995. La orden de ejecución se firmó en julio de 2005, siendo José Bono ministro de Defensa, en un contrato de 213 millones de euros. En julio de 2006 se procedió al corte de chapa y el 18 de julio de 2007 se puso en dique el primer bloque de su quilla. Casi dos mil personas han participado en su construcción en sus diferentes fases. El contrato ha supuesto cuatro millones de horas de trabajo para la bahía de Cádiz, de las cuales dos millones y medio han sido para el astillero y el resto para la industria auxiliar.

Pruebas de mar en aguas de Cádiz, en compañía de la fragata "Victoria"

En la primera semana de octubre de 2009 comenzó el calendario de pruebas de mar en aguas de la bahía de Cádiz, que concluyeron satisfactoriamente el 2 de diciembre siguiente. Entre ellas figuró un suministro de combustible en navegación a la fragata Victoria. En el transcurso de las pruebas también se comprobó el correcto funcionamiento de los sistemas de propulsión, comunicaciones, combate y de vigilancia electrónica y se efectuaron también pruebas de amarre, maniobra, ruidos, vibraciones, radares y de anclaje de ametralladoras en tiro, entre otras.

Según fuentes de la empresa, todas las pruebas han sido satisfactorias  y la Armada está muy satisfecha con los resultados obtenidos y las capacidades demostradas por el nuevo buque. Todos los procedimientos fueron supervisados por los jefes de Programa de Navantia y la Armada Española, José Manuel Jiménez-Alfaro y el capitán de navío Salvador Vila, respectivamente. También estuvieron presentes en las pruebas el almirante del Arsenal de La Carraca, vicealmirante José Ángel Pita;  el director de Construcción Naval de Navantia, Ángel Recamán, y el director del Astillero San Fernando-Puerto Real, Fernando Miguélez.

Todas las pruebas de mar del BAC "Cantabria" han sido satisfactorias

El nuevo buque proporcionará mayor capacidad operativa a la Armada

La entrega del BAC Cantabria estaba prevista para diciembre de 2008, aunque se pospuso a septiembre de 2009 “por razones de riesgos de desarrollo entre los que se podrían encontrar problemas de ciertos sensores y equipos del sistema de combate”, según leemos en infodefensa.com. En el momento de la puesta a flote del buque, en julio de 2008, Navantia planteó la posibilidad de adelantar la entrega a julio de 2009, aunque entonces parece que fueron razones de calendario presupuestario las que aconsejaron a la Armada aplazar su recepción.

El buque, además, es respetuoso con el medio ambiente marino (green ship), observador de las leyes y los convenios internacionales para petroleros civiles de acuerdo con el convenio MARPOL, aunque por su condición militar no está obligado a ello. También ha sido planificado para actuaciones de defensa medioambiental, razón por la cual dispone de elementos que permiten hacer frente a situaciones de riesgo de contaminación de hidrocarburos.

La incorporación del BAC Cantabria incrementa de forma muy notable la capacidad de apoyo logístico de la Armada y, en consecuencia, la proyección de las fuerzas navales para realizar operaciones sostenidas en el tiempo en escenarios geográficos lejanos. Puede aprovisionar combustible, agua y materiales sólidos (víveres, municiones, repuestos o pertrechos) a una agrupación naval o a un Grupo de Combate y servir de apoyo a expediciones combinadas del Ejército de Tierra y la Armada. Puede intervenir en cualquier mar, a excepción de aguas polares, y las operaciones de aprovisionamiento, incluidas las verticales mediante helicóptero, tienen como límite fuerza 5. Su ámbito geográfico de actuación será más habitual en «espacios de marítimos de soberanía» española, así como el Atlántico, Mediterráneo, Iberoamérica, Oriente Medio, así como el África Subsahariana y el Índico asiático. 

El nuevo buque es una versión mejorada del AOR "Patiño" (A 14)

Se trata del segundo buque de mayor porte de la Armada Española, después del LHD Juan Carlos I, que se encuentra en fase de armamento a flote. Con un peso muerto de 9.800 toneladas y un desplazamiento a máxima carga de 19.500 toneladas, mide 174 metros de eslora total, 23 de manga y 8 de calado. Tiene doble casco de 1,5 metros en las zonas de tanques de carga de combustible y adyacentes, que asegura, al menos, dos mamparos en cualquier condición entre tanque y espacio exterior.

Está propulsado por dos motores diesel de 10.890 kw cada uno acoplados a una reductora que accionan un eje y una hélice de paso variable, lo que le permite desarrollar una velocidad máxima superior a 21 nudos, una velocidad sostenida de 20 nudos y, a velocidad económica de 13 nudos, tiene una autonomía de 6.000 millas. Para las maniobras en puerto dispone de hélices transversales a proa y popa, así como sistemas auxiliares redundantes, modalidad de propulsión en emergencia y control de propulsión automatizado independiente del sistema integrado de control de plataforma.

Cinco estaciones de aprovisionamiento -una de ellas a popa tipo DFM- pueden suministrar 8.920 metros cúbicos de combustible para buques y 1.585 metros cúbicos de combustible para aeronaves; 215 metros cúbicos de agua dulce, así como 280 toneladas de munición y 470 toneladas de pertrechos y víveres paletizados o no paletizados. Posee capacidad VERTREP (abastecimiento vertical) y puede atender simultáneamente a tres buques en plena navegación. También puede embarcar 20 contenedores de 20 pies (TEUS). Para la recepción, movimiento y suministro de la carga dispone de medios técnicos totalmente automatizados.

Se trata del segundo buque más grande de la Armada, después del LHD "Juan Carlos I"

Dispone de una plataforma de apontaje para operaciones diurnas y nocturnas, tanto con sistemas visuales normales e infrarrojos, y un hangar que permite las operaciones de tres helicópteros de tipo medio AB212 o dos helicópteros pesados SH3D ó NH90. Está equipado con una alta capacidad en comunicaciones y cuenta con diversos sistemas de Mando y Control (M & C) OTAN y Nacional, siendo, además, el primer buque en instalar la nueva generación de sistema de combate SCOMBA. También está equipado con dos embarcaciones RIBs, cuatro ametralladoras Browning, seis lanzadores Chaff Mk-36 y puede instalar dos MK-38 mod 2.

La instalación hospitalaria tiene diez camas, un quirófano totalmente equipado para la realización de telemedicina por videoconferencia, UCI, una sala de rayos X, dentista, laboratorio de esterilización, consulta médica y central de gases. Dicha zona mide 214 metros cuadrados y puede ser ampliada mediante el embarque de contenedores medicalizados. Este equipamiento le permite intervenir en acciones de ayuda humanitaria ante catástrofes de cualquier envergadura.

La dotación es de 122 personas –16 oficiales, 21 suboficiales y 85 cabos primeros, cabos y marineros y del total la mitad puede ser personal femenino-, aunque también puede alojar a otras 136 personas entre las que se incluye el personal de los helicópteros embarcados. La tripulación dispone de alojamientos modulares, con aseos integrados, que son de tipo individual para oficiales, dobles para suboficiales y cuádruples/séxtuples para cabos y marinería. Tiene, además, capacidad para embarcar una UNAEMB de veinte personas, y reserva para otras tantas y la posibilidad de alojamiento adicional de 96 plazas en contenedores.

El primer comandante del BAC Cantabria es el capitán de navío Ramón de Leste Contreras. Nacido en Madrid hace 46 años, es un especialista en artillería y tiro naval y diplomado de Estado Mayor. Ha sido comandante de los buques NalónContramaestre CasadoMarqués de la Ensenada. El nuevo buque tendrá su base operativa en el Arsenal Militar de Ferrol a partir del próximo mes de agosto.

Fotos: Navantia



Navantia entrega el primero de los patrulleros oceánicos de la Armada Bolivariana de Venezuela, bautizado “Guaicamacuto”

Redacción

Navantia procedió el pasado 2 de marzo a la ceremonia oficial de bautizo del nuevo patrullero oceánico de vigilancia de la Zona Económica Exclusiva (POVZEE), bautizado con el nombre de Yekuana y amadrinado por la señora Lorena López de Toro. Este buque es el tercero de la serie de cuatro de este tipo que Navantia está construyendo para la Armada Bolivariana de Venezuela en el astillero de Puerto Real. Su construcción comenzó en diciembre de 2008 y la puesta de quilla se produjo el 22 de octubre de 2009.

Los patrulleros oceánicos de vigilancia construidos para Venezuela miden 98,90 metros de eslora y tienen un desplazamiento de 2.200 toneladas a una velocidad máxima de 25 nudos. Podrán desempeñar diferentes misiones como vigilancia y protección de la zona económica exclusiva, protección del tráfico marítimo, defensa de intereses estratégicos, operaciones de búsqueda y salvamento, auxilio a otras unidades y humanitarias, control de contaminación marina, persecución del contrabando, tráfico de drogas e inmigración ilegal, vigilancia y obtención de información de inteligencia operativa o medioambiental, defensa de superficie, guerra electrónica pasiva, informa la empresa constructora.

En la misma jornada, Navantia entregó a la Armada Bolivariana de Venezuela el primero de los cuatro Buques de Vigilancia del Litoral (BVL), botado el 16 de octubre de 2008 y bautizado con el nombre de Guaicamacuto.

A ambos actos asistieron, entre otros, el embajador de Venezuela en España, Julián Isaías Rodríguez; el  jefe de la misión Naval Venezolana en España, almirante Padrón y, por parte de Navantia, su presidente, Aurelio Martínez y el director del astillero San Fernando-Puerto Real, Fernando Miguélez.

El buque mide 79,90 metros de eslora y desplaza 1.500 toneladas a una velocidad máxima de 22 nudos. Estos buques podrán realizar diferentes misiones como vigilancia y protección de la zona litoral, protección del tráfico marítimo, asistencia sanitaria a otros buques, lucha contraincendios externo, lucha y control de la contaminación marina, transporte de personal y provisiones, operaciones de búsqueda y rescate, intervención rápida, apoyo a buceadores, defensa de superficie y guerra electrónica pasiva. En la construcción del buque y el suministro de equipos y materiales han colaborado más de 90 empresas de todo el mundo.

El contrato de estos cuatro patrulleros y de los cuatro buques de vigilancia del litoral, cuya construcción supondrá cinco millones de horas de trabajo (1.456.900 para Navantia y 3.580.700 para la industria auxiliar), fue firmado el 28 de noviembre de 2005. Sus entregas están previstas entre marzo de 2010 y finales de 2011.

El patrullero venezolano "Guaicamacuto", en pruebas de mar

Foto: Navantia



El Buque de Aprovisionamiento de Combate «Cantabria» superó con éxito las pruebas de mar

El Buque de Aprovisionamiento de Combate (BAC) Cantabria, construido en el astillero de Navantia en San Fernando-Puerto Real (Cádiz), superó con éxito las pruebas de mar previas a su entrega oficial a la Armada española, realizadas en el pasado mes de diciembre, según informa la empresa constructora en una nota de prensa.

Las pruebas consistieron en la ejecución de ejercicios de aprovisionamiento en la mar, comprobación de sus distintos sistemas (propulsión, comunicaciones, combate y vigilancia electrónica), así como pruebas de muelle, ruidos, vibraciones, radares de superficie y auxiliar de navegación) y de tiro de anclaje de ametralladoras, entre otras.

Las pruebas estuvieron supervisadas por los Jefes de Programa de Navantia y la Armada Española, José Manuel Jiménez-Alfaro y el capitán de navío Salvador Vila, así como el almirante-jefe del arsenal de La Carraca, vicealmirante José Ángel Pita; el director de Construcción Naval, Ángel Recamán, y el director del astillero gaditano, Fernando Miguélez,

El barco está preparado para proporcionar apoyo logístico operativo a una Armada y participar asimismo en operaciones humanitarias y ecológicas. Sus misiones principales consisten en el aprovisionamiento de combustibles líquidos, agua y sólidos (víveres, municiones y repuestos y pertrechos) a una agrupación naval o a un Grupo de Combate y servir de apoyo a expediciones combinadas del Ejército de Tierra y la Armada.

El barco, que cuenta con un importante equipamiento médico a bordo  (dispone de 10 camas de hospital, cirugía, rayos x, dentista, laboratorio, un pañol de equipos médicos y servicio de emergencia), puede colaborar también en operaciones humanitarias. Asimismo, es capaz de intervenir en misiones de prevención y actuación en caso de catástrofe ecológica.

El buque “Cantabria”, de 9.800 toneladas de peso muerto a plena carga, puede alcanzar 20 nudos de velocidad máxima sostenida. Es un barco de doble casco y mide 173,90 metros de eslora total y 23 metros de manga. Puede navegar 6.000 millas sin tocar puerto a una velocidad económica de 13 nudos y propulsado por dos motores de 10.890 kw de potencia unitaria. La dotación está formada por 122 personas.

Vista aérea del Buque de Aprovisionamiento de Combate "Cantabria"

Fuente y foto: Navantia