De la mar y los barcos


Fotos marineras. A bordo del petrolero “Campanar” (1984)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

En noviembre de 1973, el petrolero “Compostilla”, procedente de la flota de la Empresa Nacional Elcano de la Marina Mercante, pasó a formar parte de CAMPSA rebautizado con el nuevo nombre de “Campanar” y en enero del año siguiente lo fue su gemelo “Ribagorzana”, que recibió el nombre de “Campazas”. Eran los dos últimos buques del tipo T del Plan de Nuevas Construcciones de la citada Empresa Nacional Elcano, llamados a incrementar la capacidad de transporte de petróleos crudos y refinados de la industria nacional. La serie constaba de diez barcos, a los que se sumaron otros dos, los protagonistas de esta historia, contratados inicialmente por un armador griego. Hubo otros cuatro buques del mismo modelo, construidos fuera del programa oficial y otros tres modificados, con mayor potencia, para la compañía argentina Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF). 

Construidos en el astillero de la Empresa Nacional Bazán, en Ferrol, los petroleros «Compostilla» y «Ribagorzana» habían entrado en servicio en septiembre de 1959 y agosto de 1960. Eran buques de 13.205 toneladas brutas, 7.274 toneladas netas y 20.590 toneladas de peso muerto, en unos cascos de 169,40 m de eslora total, 21,60 m de manga, 11,90 m de puntal  y 7,20 m de calado, propulsados por motores diesel Gotaverken, de 7.300 caballos de potencia sobre un eje y 14 nudos de velocidad. El primero fue desguazado en Barcelona, a donde llegó en noviembre de 1985 y el segundo, en mayo de 1983, en el mismo puerto, después de haber sufrido una varada en febrero de 1981 en Vilanova i la Geltrú. 

Desde Málaga, Ángel Lucas nos envía esta foto de un grupo de tripulantes de máquinas y fonda del petrolero “Campanar”, tomada en 1984 en el puerto de Escombreras (Cartagena, Murcia). De izquierda a derecha, y a falta de concretar detalles, que dejamos en manos de nuestros amables lectores, vemos a José, gallego; mayordomo, de Alicante; Pedro, engrasador, gallego; Ángel Lucas (con suéter oscuro), camarero y Luis, también gallego. Nos gustaría tener datos de quien aparece agachado. La imagen es un buen ejemplo de la camaradería que suele reinar a bordo de los barcos, donde se forjan amistades que, en muchos casos, son para toda la vida.

Foto del grupo de tripulantes del petrolero «Campanar» (1984), en Escombreras

Foto: Ángel Lucas



Fotos marineras. Oficiales del petrolero “Talavera” (1960)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

En mayo de 1960, cuando entró en servicio, el petrolero Talavera era el mayor buque construido en España. Correspondía dicho honor a la Compañía Española de Petróleos (CEPSA) y al histórico astillero de la Sociedad Española de Construcción Naval en Matagorda (Cádiz), en el que, por entonces, se encontraba en grada un buque gemelo que se llamaría San Marcial.

De 20.696 toneladas brutas, 11.022 toneladas netas y 32.498 toneladas de peso muerto, medía 195,53 metros de eslora total -187 metros entre perpendiculares-, 27,40 metros de manga, 13,99 metros de puntal y 10,73 metros de calado máximo. Podía cargar 45.344 metros cúbicos y estaba propulsado por dos turbinas de vapor Parsons, con una potencia de 15.500 caballos sobre un eje y una velocidad de 17 nudos.

El petrolero "Talavera", atracado en el puerto de Santa Cruz de Tenerife

Sin embargo, este hito en los anales de la industria naval nacional duraría poco tiempo. Ambos pertenecían al denominado tipo Z del Plan de Nuevas Construcciones de la Empresa Nacional Elcano de la Marina Mercante, para cuya flota también fue construido el petrolero Bahía Gaditana, entregado en octubre de 1961 y que los superaba por muy poco. Registraba 20.867 toneladas brutas, 13.718 toneladas netas y 35.470 toneladas de peso muerto, en un casco de 202,72 metros de eslora total -192 metros entre perpendiculares-, 26,62 metros de manga, 14,20 metros de puntal y 10,73 metros de calado. La propulsión era diesel, con una potencia de 15.000 caballos y 16,5 nudos de velocidad.

Naviera Vizcaína construyó otros dos buques gemelos en el astillero de la Empresa Nacional Bazán, en Ferrol, Bilbao y Guernica, y entraron en servicio en enero y noviembre de 1962. Tenían algunas diferencias en su apariencia con los otros petroleros del mismo tipo y eran buques de 21.592 toneladas brutas, 9.830 toneladas netas y 35.380 toneladas de peso muerto, siendo sus principales dimensiones 202,67 metros de eslora total -192 entre perpendiculares-, 26,67 metros de manga, 14,23 metros de puntal y 11,14 metros de calado. Propulsados por dos turbinas de vapor Parsons, con una potencia de 15.500 caballos y 16,2 nudos de velocidad.

En pleno auge del gigantismo de la construcción naval española, el 30 de noviembre de 1963 fue botado en Astilleros de Cádiz el casco del petrolero Elcano –modificación del tipo Z, de 224,60 metros de eslora y 51.000 toneladas de peso muerto-, que entró en servicio en agosto de 1964 y entonces ostentó el honroso título, por poco tiempo, de ser el mayor de España. Fue el primero de los petroleros de crudo con la superestructura a popa. 

En la foto que acompaña vemos a los oficiales y a un alumno de puente del petrolero Talavera en 1960, recién entregado el buque. De derecha a izquierda: José García y Sáinz de Navarrete, primer oficial; Ildefonso Gastañaga Dúo, capitán; y Nemesio González Ramos, segundo oficial. Nos gustaría identificar a los cuatro restantes, por lo que pedimos la colaboración de nuestros estimados lectores.

Los oficiales del petrolero "Talavera", con su capitán, Ildefonso Gastañaga

Fotos: Archivo Juan Carlos Díaz Lorenzo