De la mar y los barcos


“Abel Matutes”, lo más plus de Balearia

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Se cumplieron las previsiones. El astillero Hijos de J. Barreras, en Vigo, procedió hoy a la entrega oficial del ferry (plus) Abel Matutes a su compañía propietaria, Balearia, después de haber superado con éxito las pruebas de mar. Hay que destacar dos hechos importantes: es el barco más grande en su clase construido en España y el más grande de la citada naviera, que en los últimos 16 meses ha renovado completamente su flota con cuatro buques de nueva construcción y un esfuerzo inversor de unos 350 millones de euros.

Es el ferry más largo, pues mide 190 metros, pero no el de mayor capacidad de pasajeros y en esto hay que tener en cuenta un matiz importante, que lo diferencia, pues ofrece la siguiente combinación: 900 pasajeros, 247 turismos y 2.235 metros lineales para carga rodada. El transporte de carga rodada y coches, se reparte en tres cubiertas para los primeros y en dos cubiertas para los segundos, resolviendo las operaciones de carga y/o descarga a través de dos rampas a popa y una a proa.

En cuanto a alojamiento de pasaje, dispone de 90 camarotes totalmente equipados en diferentes combinaciones (entre ellos para personas de movilidad reducida) y un número importante de butacas relax y reclinables. Entre los servicios destaca una cafetería y restaurante self-service situado a proa, un bar exterior y una tienda de objetos de regalo. Para los accesos, se han dispuesto ascensores y escaleras mecánicas que conectan la cubierta-garaje con la zona de pasaje para una mayor comodidad, aspecto éste muy importante, que, por cierto, incorporará también el nuevo ferry de Naviera Armas actualmente en construcción en el mismo astillero.

El nuevo buque, en pruebas de mar oficiales en aguas de Galicia

Visto por la banda de babor, en sus 190 metros de eslora

La velocidad en servicio es de 23 nudos, propulsado por dos motores Mak, acoplados a ejes independientes y con una potencia de 18.000 kw. En ese sentido, Balearia destaca que todos los barcos de su flota navegan por encima de los 22 nudos y en el caso de los últimos, están dotados de sistemas que permiten optimizar el coste energético.

El nuevo buque, que figura inscrito en la matrícula naval de Santa Cruz de Tenerife –aunque la prensa valenciana ha publicado que será abanderado en Malta por razones de costes-, será destinado a cubrir la línea Barcelona-Palma de Mallorca-Ibiza. No deja de ser una paradoja que los barcos que cubren líneas nacionales estén abanderados en países de conveniencia y que las autoridades lo permitan, en detrimento de la bandera nacional y, al mismo tiempo, que lo haga una empresa cuyo presidente, además, lo es también de la Asociación de Navieros Españoles (ANAVE).

Con la incorporación de los nuevos buques Martín i Soler (enero de 2009), Passió per Formentera (septiembre de 2009), SF Alhucemas (enero de 2010) y Abel Matutes (abril de 2010), Balearia ha completado su plan de renovación de flota y le permite disponer de una de las flotas más modernas del mediterráneo español. Los nuevos buques son el resultado de los programas de I+D+i que impulsó la compañía hace más de seis años.

Es el barco más grande de Balearia y el ferry de pasaje de mayor eslora construido en España

Los nuevos buques de la serie Balearia+ se caracterizan principalmente por su sostenibilidad, además de un diseño y unos servicios orientados a la comodidad del pasajero. También destaca la velocidad de navegación, superior a los ferries convencionales y con la ventaja de que consumen menos combustible y reducen las emisiones de C02. Las innovaciones técnicas que incorpora permiten travesías agradables incluso en situaciones meteorológicas adversas. El objetivo de Balearia es que el viaje sea una experiencia placentera y novedosa, gracias a unos buques innovadores y un servicio de calidad superior.

El diseño interior es muy funcional y domina la luz en los espacios de popa

Tiene capacidad para 900 pasajeros y dispone de 90 camarotes y butacas extra-reclinables

Dominan los espacios claros y amplios, con colores suaves

El nuevo buque ostenta el nombre del empresario y político español Abel Matutes Juan (Ibiza, 1941), quien, entre otros cargos destacados, fue ministro de Asuntos Exteriores en el primer gobierno de José María Aznar y, con anterioridad, comisario europeo, eurodiputado por el Grupo Popular, diputado nacional, senador y, en sus comienzos, alcalde de Ibiza.

Es el socio financiero de Balearia con una participación del 42,5 % de su accionariado, estando en resto en manos del grupo liderado por el presidente de la compañía, Adolfo Utor, quien se ha revelado como un eficaz gestor. Balearia comenzó sus singladuras con el personal y tres barcos heredados de la antigua FLEBASA.

Matutes se incorporó al capital de Balearia en 2003, poco después de la privatización de Trasmediterránea, en la que también su grupo había desempeñado un papel relevante, pues entonces tenía el 12 % de las acciones, situándose en tercera posición después de Acciona (55 %) y la CAM (15 %). Cuando Matutes cambió su estrategia para impulsar el proyecto de Balearia, la SEPI sólo permitió al empresario ibicenco la venta del 7 % de las acciones que tenía en Acciona-Trasmediterránea.

Matutes aportó a Balearia los activos de UMAFISA, integrándose esta compañía en la primera, lo que permitió aumentar su flota y las líneas en explotación y, posteriormente, la adquisición de Buquebus España, de origen argentino, le permitió posicionarse en las líneas del Estrecho de Gibraltar, cumpliendo así un objetivo perseguido desde hacía tiempo.

Con la incorporación del buque Abel Matutes, Balearia dispone de una flota de 13 barcos, de ellos ocho de alta velocidad. El elevado consumo de estos barcos, que lastra los resultados económicos por el precio del combustible y el desfase de las tarifas, hace ver en los ferries plus una alternativa absolutamente viable. El ejemplo lo tenemos también en Acciona-Trasmediterrénea y en Naviera Armas. Fred. Olsen Express mantiene el tipo, pero no cabe duda que los números difícilmente pueden cuadrar.

Balearia opera en la actualidad 13 líneas, la mayoría entre Baleares y el Levante español y desde 2003 también está presente en el Estrecho de Gibraltar, enlazando Algeciras con Ceuta y Tánger. Según datos de 2008, facturó 215 millones de euros, aunque registró pérdidas y transportó algo más de tres millones de pasajeros y 3,5 millones de metros lineales de carga en el conjunto de las líneas, con una plantilla de unos mil trabajadores, entre personal de flota y de tierra.

El nuevo buque fue construido en los astilleros LISNAVE, en Setúbal (Portugal)

Aunque figura como la construcción número 1.661 del astillero vigués, en realidad el casco del buque Abel Matutes ha sido construido, por subcontratación, en el astillero LISNAVE, en Setúbal (Portugal), al carecer Barreras de grada suficiente para un buque de estas dimensiones. Cuando se produjo su puesta a flote, el casco fue remolcado a los astilleros de Viana do Castelo, para proceder al pintado del casco y el 11 de diciembre de 2009 arribó al puerto de Vigo, tras la estela de los remolcadores Charuca Silveira y Ría de Vigo, siendo atracado en el muelle de reparaciones donde continuaron los trabajos.

Bonita imagen nocturna del buque en fase de armamento a flote

El 14 de enero de 2010, debido a un fuerte temporal reinante, el barco rompió amarras y colisionó contra el ferry SF Alhucemas, que se encontraba en la fase final de su acabado. Aunque se produjeron algunos daños, éstos no fueron especialmente graves gracias a la pericia de los prácticos y de los remolcadores del puerto de Vigo, por lo que los trabajos programados sufrieron un retraso menor.

Las pruebas de mar con propulsión propia comenzaron el 9 de febrero de 2010 y desde entonces se siguió trabajando para proceder a la entrega del buque que marca un nuevo hito en la historia de Astilleros Barreras y de su compañía propietaria. Registra 31.259 toneladas brutas (GRT) y 5.300 toneladas de peso muerto (TPM). Código IMO 9441130.

El ferry "Abel Matutes", en su fase inicial de pruebas de mar

Es de observar que el ferry más grande construido hasta ahora en dicha instalación y en servicio es el buque Sorolla, de 172 metros de eslora y 26.916 toneladas brutas (GT), gemelo del Fortuny, ambos propiedad de Acciona-Trasmediterránea.  

El astillero vigués tiene en grada otro barco de similar eslora contratado por Naviera Armas –construcción número 1.666-, previsto para el próximo mes de noviembre y que, según ha trascendido, podría ostentar el nombre de Volcán de Tegueste y se convertirá, entonces, en el barco más grande del armador canario, superando así a los buques Volcán de Tamadaba y Volcán de Tijarafe, que miden 154 metros de eslora.

En los últimos años, Astilleros Barreras ha adquirido un destacado protagonismo en la construcción de ferries tanto para armadores nacionales como extranjeros. La factoría remonta su tradición en este tipo de barcos a mediados de los años cincuenta, cuando construyó dos motonaves de pasajeros del Plan de Nuevas Construcciones de Elcano llamados Huesca y Teruel. Veinticinco años después, en 1980, Barreras entregó dos barcos contratados por ISNASA, Punta Europa y Bahía de Ceuta.

Tras un paréntesis en el que dominó la construcción de buques pesqueros y de otros tipos (portacontenedores, cableros, gaseros…), en 1993 se inició una nueva etapa con la construcción del ferry Ibn Batouta 2 y a partir de 1995 la trayectoria seguida ha sido incesante: Volcán de Tauce, Volcán de Tejeda, Sorolla, Atalaya de Alcudia, Volcán de Tindaya, Cote d’Albatre, Seven Sisters, Volcán de Tamasite, Volcán de Timanfaya, Volcán de Taburiente, Volcán de Tamadaba, Volcán de Tijarafe, Martin i Soler, Passió per Formentera, SF Alhucemas y Abel Matutes.

Y en ese devenir tiene mucho que ver el buen quehacer de su presidente, José Francisco González Viñas –un hombre de gran dinamismo y capacidad de gestión- y del equipo que dirige, pese a la dura competencia y la situación por la que atraviesa el sector.

El ferry "Abel Matutes", un hito en la historia de la construcción naval española

Fotos: Miguel A. Tárrago Nesta (www.baixamar.com) y Balearia.



El desguace será el destino final del ferry «Isla de Botafoc»

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El desguace será el destino final del ferry Isla de Botafoc, propiedad de Balearia, que se encuentra amarrado en el puerto de Denia a la espera de ultimar la documentación para su exportación, cambio de nombre y bandera con el que hará su último viaje a la India, informan nuestros colegas Jaime Pons y Manuel Hernández Lafuente (www.baixamar.com). Se había apuntado su probable venta a otros armadores, pero, finalmente, la decisión ha sido confirmada y el veterano barco, que durante su etapa española perteneció a la matrícula naval de Santa Cruz de Tenerife, acabará su vida marinera convertido en chatarra.

Este buque fue abanderado en España en febrero de 1999, adquirido por Unión Marítima de Formentera e Ibiza (UMAFISA) y emplazado en noviembre del citado año en la línea Ibiza-Barcelona, en la que navegó la mayor parte de su vida marinera, tanto para la citada UMAFISA como, a partir de 2004, para Balearia, así como en la línea Barcelona-Mahón hasta su relevo en enero de 2009 por el ferry Martin i Soler, uno de los nuevos buques construidos en los astilleros Hijos de J. Barreras, en Vigo.

Construcción número 1.715 de los astilleros Harland & Wolff, en Belfast (Irlanda del Norte), es un buque de 7.003 toneladas brutas y 1.755 toneladas de peso muerto y son sus principales dimensiones 129,40 metros de eslora total, 21 de manga y 4,70 de calado máximo. Está propulsado por dos motores Crossley Pielstick 16PC2V Mk5, con una potencia de 15.300 kw sobre dos líneas de ejes y una velocidad de servicio de 19,5 nudos. Disponía de acomodación para 1.300 pasajeros y un garaje para 280 vehículos, aunque en su etapa española se redujo a 670 pasajeros y 145 vehículos.

Construido por encargo de la compañía Sealink British Rail, su botadura, prevista para el 12 de abril de 1979, tuvo que ser aplazada un mes debido a los malos tiempos reinantes, que impidieron hacer la maniobra con las debidas garantías. El 22 de octubre de 1980 fue entregado a sus armadores bautizado con el nombre de St. Anselm y pertenece a una serie de cuatro buques gemelos, cuyo diseño obedece al típico ferry del canal de la Mancha. Los tres restantes recibieron los nombres de St. Christopher, St. David y Galloway Princess, respectivamente.

El ferry británico "St. Anselm", en sus primeros años de mar

El ferry británico "St. Anselm", visto por la banda de estribor

Desde su puesta en servicio y por espacio de una década el buque St. Anselm navegó en las líneas Dover-Calais y Fishguard-Dun Laoghaire. En 1983 fue sometido a obras de mejora en el astillero donde había sido construido, consistente en el cerramiento y mejor aprovechamiento de la zona de popa y en 1984 pasó a la propiedad de Sea Containers, después de que esta empresa hubiera adquirido Sealink al Gobierno inglés.

El ferry "St. Anselm", en su etapa con Sealink British Ferries

En enero de 1990 el buque pasó a la titularidad de la sociedad Sealink Stena Line Ltd. y en octubre de ese mismo año fue rebautizado Stena Cambria. Unos días antes, en el mes de septiembre, se había declarado un incendio en la sala de máquinas, lo que precisó de reparaciones diversas que se efectuaron en los astilleros de Appledore, en Wallsend. En esta nueva etapa navegó en las líneas Folkestone-Boulogne, Dover-Calais, Holyhead-Dun Laoghaire, Stranraer-Larne, Newhaven-Dieppe y Stanraer-Belfast, respectivamente.

Rebautizado "Stena Cambria", con los colores de Stena Sealink

El mismo buque, con la imagen corporativa de Stena Line

En su última etapa británica, con los colores de P & O Stena

En agosto de 1992 y debido a los frecuentes problemas de los motores propulsores, el buque tuvo que ser inmovilizado para realizar las reparaciones necesarias. De esta etapa de su vida marinera hay que destacar dos incidentes importantes: el 11 de febrero de 1993 embarrancó frente a Holyhead, siendo reflotado y reparado en los astilleros de Birkenhead y el 16 de junio de 1996 chocó contra la escollera del puerto de Dover, siendo entonces reparado en Dunkerque.

En abril de 1998 pasó a la gerencia de P & O Stena Line, etapa en la que cubrió la línea Newhaven-Dieppe y en febrero de 1999 quedó amarrado en Zeebrugge, momento en el que fue adquirido por UMAFISA. Desde este puerto hizo viaje a Gijón, para proceder a una serie de reparaciones antes de su puesta en servicio.

Se abrió así una nueva etapa que habría de prolongarse por espacio de una década y, a pesar de que se trataba de un barco bastante explotado, con muchos miles de pasajeros y vehículos transportados, y también muchas miles de millas navegadas, ha cubierto con cierta holgura las expectativas creadas.

Rebautizado "Isla de Botafoc" y pintado con los colores de UMAFISA

Recién incorporado a la flota de Balearia, atracado en Mahón

Visto de proa, su imagen denota su construcción británica

Pintado con la nueva imagen de Balearia, atracado en Denia

Uno de los salones de butacas del buque "Isla de Botafoc"

Uno de los salones de costado en la cubierta de pasajeros

Camarote cuádruple del buque "Isla de Botafoc"

Comedor principal de pasajeros del buque "Isla de Botafoc"

Fotos: Roy Thorntonn, Frank Heine, Andreas Wörteler, Rob de VisserLars Helge Isdhal (www.faktaomfartyg.com), Jaime Pons y Manuel Hernández Lafuente (www.baixamar.com) y Balearia.