De la mar y los barcos


Fotos marineras. Maniobra del ferry “Villa de Agaete” en el puerto de Santa Cruz de La Palma

Juan Carlos Díaz Lorenzo

En 1979, cuando los puertos de las mal llamadas “islas menores” dispusieron de tacones para el atraque de buques tipo ferry, Compañía Trasmediterránea reorganizó los servicios interinsulares canarios, de modo que los buques Ciudad de La Laguna y Villa de Agaete enlazaron a partir de entonces las dos capitales canarias con los puertos principales de cada una de las restantes islas, lo que en el argot de la compañía se conocía como “las antenas”.

Se produjo, entonces, un salto cuantitativo muy importante en las comunicaciones marítimas interinsulares, del mismo modo que en julio de 1975 se había producido una auténtica revolución cuando los citados buques inauguraron la primera autopista marítima entre Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife. Cinco años después, en agosto de 1980, llegaría el “jet-foil”.

El ferry "Villa de Agaete", en una postal de Trasmediterránea

Un elenco de grandes profesionales hicieron posible las navegaciones a bordo de estos buques extraordinarios y de gratísimo recuerdo. Habían sido construidos en astilleros finlandeses en 1967 y 1970 con los nombres de Botnia y Floria y enarbolaron la contraseña del grupo naviero Silja Line hasta su adquisición por Compañía Trasmediterránea, al amparo del REF y con un permiso especial del consejo de ministros en la época de Carlos Arias Navarro.

Eran buques de 3.514 toneladas brutas y medían 101,61 metros de eslora total -92,82 entre perpendiculares-, 18,67 de manga, 11,66 de puntal y 4,91 de calado máximo. Tenía capacidad para 162 pasajeros en literas y 880 en asientos, así como un garaje para 380 metros lineales y 24 camiones y un “car deck” para 195 coches.

Desde el punto de vista técnico, destacaba el equipo propulsor formado por ocho motores principales Wärtsilä 814 TK, con una potencia de 8.520 caballos, acoplados en dos grupos de cuatro a dos líneas de ejes de paso variable y una velocidad de crucero de 19 nudos, aunque en pruebas alcanzaron 21 nudos. Instalaba, asimismo, cuatro motores auxiliares Wärtsilä, de 368 kw, dándose la coincidencia de que los pistones de los motores principales tenían las mismas características que los de los auxiliares.  

En la foto, tomada en 1985 en el alerón de babor del ferry Villa de Agaete durante la maniobra de atraque en el puerto de Santa Cruz de La Palma, vemos al capitán José Luis Tormo Boyer, controlando el paso de las kamewas, y al primer oficial José Manuel Jiménez Morales. Éste sería, durante algún tiempo, capitán de relevos en los “delfines” y después capitán de los “vientos” y de los “rolones negros”, como eran conocidos los buques Ciudad de Cádiz, Ciudad de Alicante y Ciudad de Burgos. Dos excelentes profesionales cuyos nombres forman parte de la historia marítima contemporánea de Canarias.

El capitán José Luis Tormo Boyer, en la maniobra y el primer oficial José Manuel Jiménez Morales

Fotos: Archivo de Juan Carlos Díaz Lorenzo


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Quisiera hacer una apuesta. A ver si alguien adivina a qué hora fue hecha esta fotografía. Yo apuesto por las 8 de la mañana.

Comentario por Pedro de las Casas




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